DN Running dudas y consejos
¿Interesa una sociedad adicta?
Javier Angulo critica el aumento de la adicción a la alimentación no muy sana


Actualizado el 24/07/2025 a las 20:06
El título evidencia una realidad que todos conocemos, pues se permite, se tolera y se fomenta. Y a muchos sectores interesa que la población sea adicta hacia aquello que fabrica y vende. Adicción al juego, adicción al móvil, adicción al alcohol, adicción al tabaco, adicción al vapeo, adicción a los psicofármacos, adicción a las drogas, otras ADICCIONES y adicción a la comida. De esta última basaré esta realidad que va a más.
Para ganar hay que vender y cuanto más vendes más ganas. Si el costo de producción es muy barato y los beneficios muy altos el negocio es redondo. Mezclar en un producto alimentario (que no llamo ALIMENTO) grasas de baja calidad con azúcar y sal resulta muy apetecible, y uno tiende a comerlo de forma constante puesto que meterlo en la boca genera una respuesta dopaminérgica que invita a seguir ingiriéndolo sin límites. Si este producto se fabrica crujiente las respuestas placenteras aumentan con lo que la ingesta se multiplica. Si además le añadimos a ese PRODUCTO alimentario unos potenciadores de sabor lo hacemos hiperpalatable con lo que se consigue que el límite de no parar se prolongue en el tiempo.
La industria que fabrica estos productos (cada vez ocupan mayor espacio en nuestro entorno) es la que más se beneficia, pero también lo hace la política a través de los impuestos y sobre todo la industria farmacéutica que genera más ingresos a mayor número de enfermos y es que a través de estas adicciones estamos creando una SOCIEDAD ENFERMA. Si logran hacer adictos a los niños todos ganan más, puesto que su tiempo de vida de consumo es mucho mayor y parece ser que esto lo tienen muy bien estudiado.
Si a esta mezcla se le ponen colores chillones (casi todos derivados del petróleo) a nuestros niños “solo con la vista” la dopamina les sube a raudales y empiezan las rabietas, los chantajes emocionales, la intolerancia a la frustración y claro está que su vida comienza a cambiar. Obesidad, trastornos de atención, hiperactividad descontrolada, problemas digestivos, alergias, asma, ansiedad, depresión, fatiga, alteraciones osteoarticulares, baja inmunidad, desórdenes alimentarios, pérdida de visión, caries, sueño no reparador, dolores inexplicables, hipertensión, descontroles glucémicos, patologías autoinmunes, arterioesclerosis, cáncer... ¿Que no se sabe? ¿Que no hay una relación directa? Quien piense así es un inculto en fisiología, un inculto en nutrición humana y un INCULTO en salud, además de tener poca personalidad para decir basta a lo que hay que decir BASTA. No hay que ser flexible con lo que daña a nuestros hijos “hay que ser firme”, puesto que con la salud no se juega y más con la de quienes son más frágiles, vulnerables y no tienen la suficiente formación. Y no es mejor mirar hacia otro lado, es más cómodo y más hipócrita.
Esa parte de la industria alimentaria cuyos departamentos de marketing buscan el producto más “goloso”, el que más ventas produzca, más enganche y beneficios deje, se ha dado cuenta de que poner mucha grasa sacia antes, así que diseñan otros PRODUCTOS con apenas grasa pero más altos en azúcar, colores llamativos, química alimentaria potencialmente adictiva y algunas otras sustancias y así la hiperpalatabilidad no es tan elevada pero estos “venenos dulzones” incrementan el ansia de seguir consumiendo sin parar, no hay punto y final. ¡Demencial! Construyen ADICTOS para potenciar más ventas, la adicción es un gran negocio.
¿Se hace algo al respecto? ¿Darías de comer eso a tus animales domésticos? ¡Nooooo! Les puedes dejar ciegos, hacerles diabéticos, fatigarlos, acortarles sus vidas y, sin embargo, no nos damos cuenta de que a los nuestros les hacemos exactamente lo mismo, “joderles su vida”.
En fin, no me enrollo más, pero deciros que llevo más de 35 años en el mundo de la nutrición y si soy así es porque sé lo suficiente como para poder INFORMAR con VALENTÍA a pesar de recibir críticas por parte de los sectores menos interesados en la salud o por parte de aquellos ignorantes que no encuentran una relación directa entre lo que comen, sus respuestas fisiológicas, su microbiota, su salud mental y su metabolismo.
Mi experiencia me dice que hemos de comer alimentos que “aporten ENERGÍA y nutrientes” reduciendo los productos ultraprocesados y superaditivizados que enganchan, inflaman, desnutren, inducen a fatiga crónica, a cáncer, a depresión y he de ser leal a los códigos deontólogicos e hipocráticos que aprendí, para de este modo dormir con la conciencia bien tranquila.
Desearos lo mejor de lo MEJOR, disfrutar y recordar que aquí me tenéis para educaros en SALUD, de la auténtica, de la que no fomenta ninguna adicción.