¿Conoces tu mejor alimento?


Actualizado el 30/04/2025 a las 17:35
Con este ya van 150 desde que me propusieron hace 12 años escribir un artículo mensual sobre nutrición, deporte y hábitos para la edición digital “DN Running del Diario de Navarra” y desde entonces sigo informando con una intención: mejorar el conocimiento y la SALUD de todos los lectores.
Tu mejor alimento es aquel que te corresponde según el contexto en el que te desenvuelves. Cómo afecta ese alimento a tu salud metabólica, a tu tolerancia, a tus respuestas fisiológicas, a tu digestión y a los objetivos que persigues. A grandes rasgos, el mejor es aquel que más NUTRIENTES esenciales proporciona sin alterar tu eje hormonal, es decir, sin provocarte un desequilibrio homeostático inflamatorio. ¿Lo tienes claro? Sería como preguntarte, ¿cúal es el mejor medicamento que existe? Qué responderías, ¿el que mejor sabe o aquel que te corresponde según la patología que padezcas? La respuesta es evidente, el mejor sería el más indicado para tratar tu enfermedad, que posea mínimos efectos adversos, tenga buena tolerancia y no genere adicción.
En nuestra sangre circulan entre tres y cinco gramos de glucosa (en función del peso y de la grasa corporal), no más, aunque en un diabético mal regulado estas cifras pueden doblarse e incluso triplicarse. La excesiva glucosa en sangre mantenida en el tiempo produce daños orgánicos, en ocasiones, irreparables, por lo que no deberíamos consumir azúcar por antojo, menos aún quienes tienen excesiva “tripa”, hipertensión, resistencia a la insulina y problemas vasculares. Muchos “productos” de venta en supermercados contienen demasiada glucosa y ya sabemos que, en general, todas las festividades se celebran con azúcar, harina y alcohol. Los desayunos, los postres generalmente azucarados, los picoteos fuera de las comidas, los cereales procesados, el pan, las mermeladas, los refrescos, los snacks, los lácteos de sabores y tantos y tantos, contienen más azúcar que los geles que usan deportistas profesionales en travesías intensas de larga distancia, o sea, que hacen la acción de un medicamento para prevenir las hipoglucemias que toman los atletas de alto nivel cuando realizan actividades muy duras y los consumen en el momento adecuado.
Los sistemas nutricionales individualizados junto a un estilo de vida activo y equilibrado, permiten obtener una composición corporal acorde a las expectativas de quien se propone perder peso graso o ganar masa magra. La velocidad con la que cada persona responde tanto para reducir su tejido graso como para ganar masa muscular depende de factores como la genética, la salud metabólica, el funcionamiento hormonal, la edad, el sexo, el grado de actividad y la ACTITUD. La nutrición y el ejercicio bien pautado siguen siendo los mejores “fármacos” conocidos hasta el momento, así que debes perfeccionarlos si es que buscas un cambio positivo permanente en el tiempo.
Si tuviera que hacer una lista de los cinco mejores alimentos pondría en primer lugar a las sardinas y anchoas, por su enorme riqueza nutricional, elevado aporte de ácidos grasos omega 3 y poca contaminación en metales pesados; luego estarían el hígado y la carne de potro, tras ellos los huevos, después las almendras y el quinto “quizás” el kéfir de cabra (por su elevada contribución en enzimas, probióticos, su excelente aminograma y su buena digestibilidad), ya que con ellos aseguramos al 100% la formación de elementos estructurales (huesos, músculos, tejidos, órganos,...). Tras ellos colocaría a la lombarda, el brócoli, los pimientos lamuyos por su alto contenido en nutrientes salutíferos y a las verduras multicolor por la sublime presencia de pigmentos, fibra, sustancias antioxidantes y otros micronutrientes interesantes.
Así de simple, alimentos MARAVILLOSOS que no provocan alteraciones homeostáticas, son sabrosos, permiten perder grasa, generar músculo, modular la inmunidad y aportan lo imprescindible para garantizar un óptimo funcionamiento a TODAS nuestras células.
La enfermedad sale muy cara, pero vivimos en la cultura de la apariencia, del qué dirán, de lo superficial, lo irracional, la hipocresía, la ansiedad, del placer inmediato, del exceso de dopamina,..., y la fisiología del Homo Sapiens no está preparada para ello. ¡O cambias lo que te daña o terminas enfermando física, mental y emocionalmente! Estamos carentes de serotonina y de oxitocina, que son los neurotransmisores que dan la verdadera felicidad, así que para elevarlos te aconsejo comer mejor (verduras, grasas de calidad y proteínas), aumentar el contacto con la naturaleza, tomar un poco más el sol, juntarte con personas que sumen, moverte más, abrazar mucho, agradecer toda la suerte que tienes y ser fiel a tus principios "digan lo que digan". De este modo, poquito a poquito, irás sanando. ¡Siempre mirando por vuestra SALUD!