Nutrición
¡Cada vez comemos menos comida y más química!
¿Crees que comes bien? ¿Te encuentras enérgico? ¿Es plano tu abdomen y posees una buena inmunidad?


Publicado el 06/03/2025 a las 09:19
¿Crees que comes bien? ¿Te encuentras enérgico? ¿Es plano tu abdomen y posees una buena inmunidad? ¿A medida que envejeces tu peso va ligeramente a la baja y la cintura continúa siendo estrecha? Si las respuestas son afirmativas, sigue así, lo estás haciendo bien. Pero si no lo son, lee este corto artículo y ponte en marcha.
La base de la Alimentación Humana la conocemos “todos” o al menos la deberíamos conocer, dadas las numerosas fuentes de información que disponemos en libros y redes digitales. Pero en las últimas décadas la manipulación por una parte importante de la industria alimentaria ha sido tan cruel que ya dudamos hasta de lo que debemos beber. No se come como antaño y hemos “evolucionado” a nivel nutricional hacia lo cómodo, lo rápido, lo sabroso, lo artificial, lo que más llama la atención. Más de la mitad de la población no consume alimentos, consume productos, consume FÓRMULAS ideadas por departamentos de marketing de poderosas industrias alimentarias que anteponen los ingresos, las ventas y el negocio a la salud de los consumidores. Demasiados productos perjudiciales disfrazados de saludables, con excesivos aditivos irreconocibles que dañan la microbiota, provocan inflamación intestinal y muchos de ellos no son procesados de manera eficaz por aquellas personas que poseen fisiologías debilitadas. Cada vez comemos menos comida y más química barata, apetecible, altamente adictiva y disfrazada de saludable.
No solo es cuestión de fisiología, es cuestión de neuronas y es que las materias primas que introducimos por la boca afectan a nuestra forma de pensar y merman nuestra salud mental, pues cada vez vamos hacia una sociedad más dependiente de psicofármacos y si alguien tiene dudas al respecto que se informe de cuántos jóvenes son medicados actualmente de patologías mentales y los compare con los medicados hace apenas tres décadas. Y lo más preocupante es que los políticos nos dicen que vamos a mejor, “pura hipocresía”. Todo está estudiado para vender productos insanos que nos hagan “felices” temporalmente, lo que asegura la replicación y un mayor consumo en periodos de tristeza. Productos ultraprocesados hiperpalatables que aseguran satisfacción inmediata y cronifican decenas de patologías.
Enganchar a los niños a través del color, la textura, el olor y el sabor es el mayor negocio para estos sectores agroalimentarios ¡hacerles dependientes de por vida! Se buscan consumidores permanentes, que deseen a toda costa el producto fabricado con química barata, adictiva y potencialmente dañina. Lo que menos interesa es la salud, lo realmente importante es la reducción de costes, la ampliación de márgenes gananciales, así que se busca un producto más adictivo que a través del sabor, crujido, olor y color no puedas parar de desear. Y la alta competencia entre diferentes compañías del sector hacen que se inviertan millones de euros en inventar nuevos productos más sabrosos y adictivos que animen a picar constantemente. Y eso lo saben todos los que estudian un poquito. Los alimentos nutren, sanan y no enganchan y los productos desnutren, inflaman, provocan adicción, patologías vasculares y fragilidad mental.
¿Cómo disfrutamos, por ejemplo, de un fin de semana? Deseamos que llegue para liberarnos de tensiones, pero la mayor parte de la juventud elige lo que daña su fisiología, segregando cantidades ingentes de insulina, reduciendo sus niveles de testosterona y mermando la secreción de la poca hormona de crecimento que todavía les queda. Es lo que hace la comida basura, el consumo de alcohol y dormir menos. La brusca secreción de insulina (comida basada en productos) genera grasa en la cintura, daño vascular e inflamación. La bajada de testosterona (exceso de alcohol) disminuye la virilidad, provoca ginecomastia y depresión. La falta de hormona de crecimiento (sueño incompleto) ocasiona una pobre reparación de tejidos, fatiga crónica y patologías autoinmunes. Si además hay quien consume estimulantes y drogas "la muerte neuronal y las lesiones cardiacas" van progresando. ¿No hay mejor forma de pasarlo "bien"? Se me ocurren decenas de alternativas con unas relaciones sociales estupendas y ningunas tan aburridas y nocivas como ponerse hasta arriba de harinas, alcohol, pastillas y resacas mañaneras.
Estamos normalizando lo anormal y dañino y lo peor es que nos da igual. No somos galácticos, somos una raza que vive más pero excesivamente medicada y con poca capacidad de reflexión, que piensa más en la inmediatez que en la sensatez.
Os dejo diez consejos para mejorar la fisiología, el metabolismo, la capacidad energética y la salud mental:
1- consume alimentos que nutran, evitando productos con alta carga en harinas, azúcares y aditivos químicos,
2- hidrátate con agua o infusiones sin endulzar fuera de las comidas,
3- elige un sistema nutricional adaptado a tus características y recuerda que no todo vale para todos,
4- mastica y ensaliva cada bocado el suficiente tiempo para facilitar una placentera digestión,
5- procura no picar entre horas,
6- descansa más y trabaja tu paz interior,
7- piensa en positivo, relativizando aquello que no puedas cambiar,
8- socialízate alejándote de la gente tóxica,
9- toma el sol de forma moderada, tratando de cuando en cuando vivir el amanecer
10- y muévete, corre, ríe, salta, juega, entrena la fuerza, siempre disfrutando.
Con todo ello la calidad de tus años será, simplemente, maravillosa.