Nutrición y deporte

Desde el nacimiento a la vejez ¡El poder de la vitamina K!

Se presenta en dos formas naturales: K1 y K2

¿Qué debo desayunar? Blog de Javier Angulo
AmpliarAmpliar
Javier Angulo en el centro Esportrium Nutrición 
¿Qué debo desayunar? Blog de Javier Angulo

CerrarCerrar

Javier Angulo

Actualizado el 24/04/2022 a las 18:24

En 1930 el bioquímico Carl Peter Henrik Dam buscaba las causas del retraso en la coagulación y las continuas hemorragias que padecían unas aves alimentadas con una dieta muy pobre en grasas. Estos sangrados no cesaban ni añadiendo vitamina C a su dieta, ya que los síntomas eran similares a los del escorbuto, ni reintroduciendo el colesterol a la dieta. La situación se revirtió al alimentar a los animales con plantas de hojas verdes y se comprobó que tenían una sustancia desconocida hasta ese momento, aislando así la vitamina K, letra que proviene de la palabra alemana koagulation. 

Además de favorecer la coagulación, con el paso del tiempo, se han ido descubriendo nuevos beneficios de la vitamina K en la salud ósea y vascular. La vitamina K representa un grupo de compuestos liposolubles que son químicamente parecidos, aunque con diferencias en su función. Hay dos formas naturales de vitamina K: la K1 y la K2.

La vitamina K1 o filoquinona, es sintetizada por las plantas y se encuentra en vegetales de hoja verde oscura como la col rizada, las espinacas, las acelgas, el brócoli; en frutas como el kiwi y en aceites vegetales como el de oliva. Representa la mayor parte de la vitamina K ingerida en la dieta.

La vitamina K2 incluye un rango de formas de vitamina K llamadas menaquinonas (MK), y es sintetizada en su mayoría por las bacterias intestinales. Entre las más comunes en la naturaleza se encuentra la MK-4, que la contienen en pequeñas cantidades los huevos y carnes, preferiblemente de pasto; y la MK-7, de mayor absorción y biodisponibilidad, que se encuentra en ciertos alimentos fermentados, como el queso o el yogur, más habituales en la dieta occidental y su contenido de vitamina K2 varía según la cantidad de grasa (a más grasa, mayor contenido de menaquinona).

En la dieta oriental se consume natto, el más desconocido y la mayor fuente de menaquinona que existe. El natto forma parte de la dieta japonesa y se elabora fermentando la soja con la bacteria Bacilus subtilus con una temperatura y humedad controladas. Parece ser uno de los responsables de la longevidad japonesa, una prueba de ello es que los japoneses que residen durante muchos años en otros países donde no se consume natto, acaban padeciendo las mismas enfermedades que sus poblaciones de acogida.

Síntomas de déficit de vitamina K
AmpliarAmpliar
Síntomas de déficit de vitamina KDN
Síntomas de déficit de vitamina K

CerrarCerrar

En general la carencia de vitamina K no debería ser habitual con una dieta equilibrada y una microbiota saludable. Los requisitos dietéticos para personas sanas rondan los 100 microgramos al día, pero estos valores se basan exclusivamente en la filoquinona y su función en la coagulación, por lo que son insuficientes sobre todo para la salud ósea y vascular. Un estudio de 2014 demostró que el 30% de la población española tiene una ingesta de vitamina K deficiente y la K2 está presente en bajas cantidades en su dieta.

El sangrado y las hemorragias son los síntomas comunes de su deficiencia. Esta es clínicamente significativa en personas con malabsorción de grasas, como la fibrosis quística y trastornos digestivos como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Y también por el uso prolongado de algunos medicamentos como los antibióticos o la quimioterapia que provocan una destrucción de las bacterias saludables y, por tanto, de su capacidad de producir vitamina K.

La función más conocida de la vitamina K es su papel en la coagulación sanguínea, mediante la producción de protrombina, y otros factores de coagulación. Es una práctica común que a todos los recién nacidos se les administre una sola inyección de K1 para prevenir hemorragias, porque su transporte desde la placenta al feto es deficiente. Además, la leche materna tiene bajo contenido de vitamina K y la flora bacteriana de los recién nacidos es prácticamente nula en microorganismos.

Menos conocidos son los estudios que la relacionan con algunas enfermedades de nuestro tiempo, como son la osteoporosis y la calcificación arterial. La osteoporosis es una alteración del metabolismo caracterizada por unos huesos porosos y frágiles que conlleva un riesgo de fracturas que va aumentando con la edad. Para combatirla se están investigando los beneficios de la administración conjunta de la vitamina D3 y la menaquinona, ya que por una parte la vitamina D favorece la absorción del calcio y por la otra la vitamina K lo dirige a los huesos. Los resultados demuestran una reducción de la pérdida de masa ósea, de la calcificación arterial y sus complicaciones, por lo que podría sustituir a los bifosfonatos y además sin sus efectos secundarios. En Japón y otros países asiáticos se administra un suplemento de MK-4 como tratamiento para la osteoporosis, ya que esta menaquinona estimula la acción de los osteoblastos e inhibe la de los osteoclastos, reduciendo considerablemente el daño a nivel óseo. 

La prevención de fracturas óseas y el papel protector de la vitamina K a nivel cardiovascular hace que su ingesta sea muy importante para los deportistas, ya que puede mejorar la recuperación de lesiones o incluso evitarlas. Además, favorece el rendimiento del corazón, aunque su estudio en deportistas aún es muy limitado, por lo que sería interesante para futuras investigaciones recoger el papel que juega la vitamina K en este grupo de población.

La calcificación arterial es la acumulación de calcio en los vasos sanguíneos. Cuando existe en el organismo una deficiencia de vitamina K el calcio que está libre en la sangre busca un lugar donde instalarse y se dirige también a los tejidos blandos del cuerpo como las arterias que van perdiendo elasticidad, ganando rigidez y volviéndose más vulnerables a enfermedades cardiovasculares.

El estudio de Rotterdam, que siguió a más de 4.800 holandeses sanos, investigó el efecto de la vitamina K1 y K2 en la dieta de 1990 a 2000. Este estudio encontró que la K1 no tuvo un efecto protector sobre el sistema cardiovascular o la mortalidad en general; sin embargo, la K2 redujo el riesgo relativo de morir por enfermedad cardiaca en un 57%, la aparición de enfermedades coronarias en un 41%, la mortalidad en general un 36%, y el riesgo de calcificación arterial grave en un 52 %. Los resultados de este estudio pueden ser particularmente relevantes para los pacientes con enfermedad renal crónica porque sus tasas de calcificación vascular son mucho más altas que para la población general.

Otro grupo a tener en cuenta son los que toman anticoagulantes, ya que estos fármacos inhiben la acción de la vitamina K, y por tanto son más propensos a la calcificación arterial. En vez de eliminar la vitamina K por completo deben consumir la misma cantidad todos los días para que el médico pueda ajustar el medicamento de acuerdo con su consumo.  Los nuevos anticoagulantes orales tienen la ventaja de reducir los controles periódicos, de tener menos interacciones con otros medicamentos y sobre todo de no interferir con la dieta lo que permitirá el uso más seguro de dosis más altas de vitamina K. En caso de que se estén tomando anticoagulantes que no sean de nueva generación, lo más recomendable es no incluir alimentos cuyo contenido en vitamina K sea muy alto, ya que estos podrían interaccionar con el fármaco. Por tanto, el menú que presentamos al final del artículo sería muy apropiado para la población general, pero quizás no sería la mejor opción para personas con este tipo de tratamiento farmacológico.

Actualmente hay una gran cantidad de investigaciones en curso para estudiar otros beneficios de la vitamina K en relación a un gran número de enfermedades, como la diabetes y la suplementación con vitamina K para lograr un mejor control de la glucemia; o el cáncer y el efecto de la vitamina K para mejorar la eficacia de la quimioterapia; o la enfermedad de Alzhéimer y el potencial de la k2 para retrasar su progresión y contribuir a su prevención. Pero, probablemente debido a su diversidad y diferentes propiedades biológicas de la vitamina K, es muy difícil establecer claramente el papel que desempeña sobre estas patologías en los seres humanos y se requieren muchos más estudios que aporten datos concluyentes.

¿Se entiende ahora el título del artículo? Hemos visto lo fundamental que es en nuestra vida la vitamina K, a la que no se le suele dar mucha importancia ni tener en cuenta a la hora de hablar de salud general, desde el día en el que nacemos para prevenir el síndrome hemorrágico hasta ser un factor de prevención esencial para las enfermedades más comunes de la tercera edad, tales como la osteoporosis, la calcificación arterial y la enfermedad de Alzheimer.

Contenido en vitamina K en microgramos
AmpliarAmpliar
Contenido en vitamina K en microgramosDN
Contenido en vitamina K en microgramos

CerrarCerrar
Menú rico en vitamina K
AmpliarAmpliar
Menú rico en vitamina KDN
Menú rico en vitamina K

CerrarCerrar

Este artículo ha sido escrito por Miguel Agüero Moraga, alumno que ha terminado la carrera de Nutrición Humana y Dietética en la Universidad de Navarra y que, actualmente está realizando las prácticas en Esportrium Nutrición bajo la tutela de Javier Angulo. 

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora