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¿Cómo afrontar los excesos de las fiestas navideñas?

Durante las fiestas podemos llegar a ganar entre tres y cinco kilos

Ampliar Dulces navideños
Dulces navideñosDN
Actualizado el 11/01/2022 a las 08:23
Los españoles incrementamos el peso entre tres y cinco kilos durante las fechas navideñas, hecho que me sorprende, pues los hay que no aumentan un solo kilo. Por lo tanto ¡los habrá que cojan más de siete! ¿Una variación tan grande en apenas quince días?
Todos sabemos que los días “especiales” deberían ser cinco: la cena de Nochebuena, la comida de Navidad, la cena de Nochevieja, la comida de Año Nuevo y la del día de Reyes. Pero algunos los convierten en 30, 40, 50… y ya desde primeros de diciembre por las mesas circulan polvorones, mazapanes, turrones, guirlaches, licores, refrescos y un sinfín de alimentos excesivamente grasos, harinados y azucarados que nos invitan, por el simple hecho de tenerlos a la vista, a consumirlos permanentemente.
Además en estas fechas se incluyen comidas de fin de año, de despedidas, de reencuentros con viejos amigos y otras tantas que hacen que incrementemos tanto el consumo de alimentos sobradamente energéticos como el de bebidas alcohólicas de alta graduación. Si además uno cumple años pues otra celebración añadida y si es confinado por la covid tras el término de las mismas, pues con el sobrante, el aburrimiento, el estrés y la falta de movilidad sumará otros tantos kilitos a los ya ganados previamente.
Los días que no corresponden a “Festividades” habría que decantarse por menús ligeros, nutritivos y saludables, como cremas, verduras salteadas, hortalizas frescas, caldos de vegetales con carnes y/o pescados, legumbres, semillas, frutos secos, carnes magras, pescados blancos y grasos, mariscos, tortillas variadas, lácteos naturales fermentados, frutas, cereales integrales…, evitando el exceso de harinas refinadas, dulces, refrescos, alcohol, cereales industriales, productos ultraprocesados, etc., siendo conscientes de que comer de forma saludable para nada está reñido con una rica y sabrosa gastronomía
Las estrategias de marketing se basan en conseguir más ventas y quienes se dedican a ello ya saben cómo colocar los productos para generar mayores beneficios, situando “los que interesa” en las estanterías de la entrada y en las zonas más visibles de los pasillos de los supermercados, rodeados de colores chillones que “invitan” al consumidor a comprar. Pasadas las fiestas se abarata el sobrante con anuncios que incitan a una compra desmesurada de aquello cuyo abuso daña. ¡Y esto se sabe! Viene a ser similar a colocar tiendas de chucherías próximas a la entrada principal de una escuela y fomentar con carteles llamativos su consumo diario y de cuando en cuando anunciarlo a bombo y platillo. Y luego el Gobierno nos dice que se toman medidas serias y que éstas no funcionan; que la epidemia de sobrepeso y obesidad que azota desde hace tiempo a gran parte de Europa y sobre todo a la población infantil no logra frenarse. ¡Resulta increíble la forma en la que nos toman el pelo!
Los jóvenes activos, los niños delgados y quienes son más flexibles metabólicamente recuperan su peso fácilmente pasadas las fiestas, pero las personas mayores, quienes padecen sobrepeso u obesidad y aquéllos con resistencia a la insulina, tras los numerosos “excesos”, incorporan parte de los kilos “navideños” a los ya ganados en etapas anteriores.
Es cierto que las tradiciones son las tradiciones y las fiestas navideñas son momentos de reencuentros, de comidas de empresa, de celebraciones, de reuniones entre familiares y de festejos varios. Pero ya sabemos que turrones, tartas, mazapanes, panettones, brownies, polvorones, mantecados, alfajores, guirlaches, bombones, roscones,… y otros tantos despiertan el apetito en el consumidor adicto al dulce, creando así “una falsa necesidad” en quienes añoran momentos “dulzones”. Y digo esto último porque son muchos (generalmente personas de edad avanzada necesitadas de compañía) que regresan a un pasado “más feliz” comprando este tipo de productos, que les trasladan a una etapa de antaño rodeada de sus seres queridos.
Tras las fiestas llega el 2x1, 3x1, 3x2, abaratando productos sobrantes, y se desata nuevamente una falsa necesidad de consumo en gran parte de los adictos al dulce.
Ofertas en dulces navideños en un supermercado una vez pasadas las fechas festivas
Ofertas en dulces navideños en un supermercado una vez pasadas las fechas festivasDN
Luego vienen los arrepentimientos tras subirse a la báscula y observar el nuevo peso y es entonces cuando muchos deciden buscar soluciones rápidas. Unos probarán dietas absurdas, a otros les dará por los ayunos o por severas restricciones calóricas, otros se apuntarán a un gimnasio “desmotivados” buscando milagros, otros visitarán farmacias tratando de encontrar la pastilla mágica o los batidos “quemagrasas” (ineficaces desde tiempos inmemorables), otros pasarán de todo y otros acudirán a profesionales de la Nutrición que les guiarán por el camino adecuado, ¡que es lo aconsejado!
El problema es que muchos de estos productos cargados de azúcares refinados, harinas blancas y grasas (la mezcla más obesogénica que existe) llevan dos meses en muchos establecimientos y seguirán expuestos varias semanas tras las el final de las fiestas, cuando hasta hace bien poco sólo se consumían mientras duraba la festividad navideña. El roscón de Reyes siempre se consumía el día 6 de enero y ahora los hay que los comen en noviembre y continúan haciéndolo en marzo. A todo ello hay que sumar una dosis extra de alcohol y refrescos o la mezcla de ambos. Y ya sabemos que la triste realidad indica que las cifras de accidentes de tráfico se disparan debido a los abusos del alcohol durante las celebraciones navideñas. La mezcla de alcohol, dulces y alimentos muy grasos suele ser lo que la mayoría asocia a estas fiestas (menos mal que la festividad tiene un motivo “religioso”), pero se abusa tanto o más que en carnavales. ¿Acaso la finalidad de la Navidad no debería enfocarse en la solidaridad, la empatía, los acercamientos y disfrute con los amigos y familiares más cercanos? Aunque la hemos convertido en reuniones a base de comidas hipercalóricas regadas con dosis altas de alcohol y de postres excesivamente azucarados. ¡Es nuestra manera entenderla y de festejarla!
¿Qué hacer para bajar esos kilos de más? Lo primero eliminar todas esas “ricas” tentaciones del ambiente navideño que sobraron, ¡que no estén a la vista! y disminuir los alimentos altos en harinas refinadas, grasas industriales, azúcares y edulcorantes artificiales, pues estos últimos provocan una falsa y aguda necesidad de “seguir comiendo lo que no se debe” aportando más perjuicios que otra cosa.
Si el peso se incrementó en 2-3 kilos, la primera semana tras las fiestas, sería conveniente aumentar el consumo de líquidos, agua, té verde con limón, sopa de verduras, caldos de miso o infusiones varias. Durante esa primera semana las comidas serán más livianas. Un desayuno a base de yogurt natural con semillas; de comida una ración de verduras con pescado a la plancha; la merienda una infusión de frutos rojos y la cena una ensalada mixta con un revuelto de espárragos trigueros. Evitar el pan en esta primera semana y realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada todos los días. Esto es sólo un ejemplo de un menú diario entre decenas de posibilidades.
Para los que aumentaron más de un 5% de su peso inicial, durante los cuatro primeros días pueden realizar un menú más ligero. Así, por ejemplo, el desayuno consistiría en algo de fruta; el almuerzo, una infusión o un té especiado; la comida una ensalada y pollo con setas; la merienda un par de yogures naturales sin endulzar y la cena un caldo de verduras con un pescado a la plancha. Y andar al menos una hora todos los días a paso más rápido del habitual. Y tras esos días procurar llevar unos hábitos más saludables tanto en alimentación como en ejercicio, tratando de controlar los impulsos hacia la comida que adquirimos en la festividad y que en una parte quedan “impregnados”
Aquí tenéis una idea de menús para llevar a cabo durante la semana posterior a las fiestas que incluyen alimentos densos en nutrientes, saciantes y que permiten perder peso graso ganando “salud”.
Menú ideal para recuperar de los excesos navideños
Menú ideal para recuperar de los excesos navideñosDN
En quienes practican deporte de forma habitual los incrementos de peso son prácticamente inexistentes debido a tres factores: disponen de un mayor porcentaje de masa muscular, tienen mejores hábitos alimentarios y su frecuencia de entrenamiento no varía, haya fiestas o no.
Y qué mejor regalo para estas fechas que 'Alimentarse con Sentido Común', que aporta información suficiente para conseguir el peso que uno se propone sin efectos adversos, mejorando la inmunidad, la flexibilidad metabólica y el nivel energético diario. Un buen regalo para quien quiera aprender a comer disfrutando. Con contenidos serios, sin falsas promesas y aportando la solución definitiva a los problemas de sobrepeso y obesidad. Perder grasa sin pasar hambre, con una amplísima oferta gastronómica, nutritiva, saludable y funcional.
Desearos un gran 2022 y ser conscientes de que ¡se puede ser muy FELIZ incorporando mejores hábitos!
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