Verdades en nutrición

Publicado el 18/10/2016 a las 19:16
Verdades absolutas en el campo de la Nutrición no hay tantas como parece y sin embargo patologías asociadas a la forma en la que comemos, bebemos o vivimos hay demasiadas. Por citar algunas: el sobrepeso, la obesidad, la hipercolesterolemia, la diabetes tipo 2, la hipertensión, la arterioesclerosis, las enfermedades coronarias, muchas patologías digestivas (estreñimiento, celiaquía, reflujos, disbiosis intestinal, colitis,), ciertas anemias, algunas enfermedades carenciales, los trastornos de la conducta alimentaria, la caries, la osteoporosis, el envejecimiento prematuro, algunos tipos de cáncer, fatigas injustificadas, varios tipos de alergias alimentarias e incluso muchas patologías autoinmunes tienen su origen aquí. Así que ante la gran cantidad de información que nos llega y ante tanta y tanta publicidad barata que invade esta sociedad no es de extrañar que muchos estén confundidos en este campo. Contra ello sólo nos queda el sentido común y con este sí que no pueden jugar, se debería utilizar mucho más. Así que si alguien nos cuenta que para hidratar a un perro o a un periquito es mejor un refresco, un agua con aroma de manzana, un gin tonic o una buena cerveza y tenemos dudas al respecto, lo mejor es que le preguntemos a un niño de 6 años que es lo que les daría de beber si es que están deshidratados y seguramente tendrá una respuesta acertada, sólo habrá utilizado su sentido común pues no estará tan manipulado, no tendrá dudas; lo mismo ocurrirá si le preguntamos sobre qué le daría de comer a un caballo salvaje, a un guepardo, a un delfín, a una gacela o a una abeja, creo que lo tendrá claro.
Con sólo poner la palabra Nutrición en Google nos encontramos más de 57 millones de entradas y si usamos la palabra Alimentación son 121 millones el número de entradas. Excesivas publicaciones, demasiadas fuentes de información que nos llegan de diferentes vías. 1- La de la Ciencia, los conocimientos científicos publicados, 2- la que aportan historiadores y escritores en sus libros, 3- la de la experiencia personal de ciertos “investigadores”, 4- la que está publicada desde muy antaño sea el origen que sea independientemente del punto uno, 5- la que interesa que se convierta en verdad absoluta, puesto que quien paga manda, 6- la que nos repiten hasta la saciedad independientemente de que sea o no verdad y 7- la de ciertos gurús que llaman de cuando en cuando la atención y están de moda una temporada. Con tanta información y dada la formación que tenemos y nuestro escaso espíritu crítico, no es de extrañar que cada día estemos más confundidos.
Es verdad en Nutrición lo que se puede demostrar científicamente que lo es y así se ha hecho. Y de estas desgraciadamente no hay tantas. Por ejemplo el consumo excesivo de alcohol es hepatotóxico, la carencia total de vitamina C produce escorbuto, la falta crónica de hierro produce anemias, el consumo de drogas produce daños neuronales, el uso excesivo de tabaco perjudica los pulmones, el comer poco y mal debilita y produce sarcopenia (pérdida de masa muscular) y quien no bebe nada de nada durante un tiempo prolongado de 2 semanas es posible que muera. Esto es así, no hay dudas al respecto, nadie puede negarse ante tales evidencias y todo ello puede demostrarse científicamente.
Pero también es cierto que hay cantidad de información que tenemos almacenada respecto al tema de la alimentación que cuesta demostrar científicamente y sin embargo es considerada como verdad absoluta.
Consideramos verdad: 1- lo que se dice desde quien sabe cuándo y pone en muchos libros (las espinacas indispensables para el tratamiento de las anemias -quizá Popeye influyó más que la ciencia-; la pasta es esencial para la práctica deportiva -según para quien-; la vitamina C presente en las naranjas es de 50 miligramos por 100 gramos de peso -se recogieron maduras?-; la dieta mediterránea es la ideal para prevenir riesgos cardiovasculares -las patatas fritas, el tocino, el chorizo, los huevos fritos con pan, son elementos clave en la región mediterránea-; las tablas nutricionales están bien diseñadas y son excelentes referencias nutricionales -coinciden muchos datos que aparecen en ellas con la realidad?-.); 2- lo que nos han enseñado desde siempre y lo adquirimos como costumbre (el desayuno ideal es una fruta, un cereal y un lácteo, por ejemplo un zumo brick y leche con galletas o pan con mermelada; la miel previene y/o cura los catarros; el pan es el alimento más antiguo de la humanidad y el más importante de nuestra dieta (seguro?); la leche con “cacao” aumenta mucho la energía durante todo el día (?);); 3- lo que nos parece lógico que lo sea (los huevos son malos porque tienen mucho colesterol; tomar agua con azúcar previene agujetas; los batidos de proteínas generan masa muscular;.); 4- lo que creemos que debe ser (la obesidad se trata con dietas hipocalóricas y ejercicio; comer mucha carne genera músculo; la grasa puede perderse de forma localizada; machacarse en exceso consigue reducir peso; es importante comer algo antes de hacer deporte;); 5- lo que interesa a comerciantes de gran poder (aquí no entro, pues no quiero problemas,); 6- lo que no puede demostrarse fácilmente que no lo es (el agua con limón favorece el funcionamiento de nuestros órganos; andar todos los días mejora la composición corporal; consumir muchos tomates mejora la salud;); 7- lo que políticamente conviene que así sea (los lácteos y los cereales son esenciales para el ser humano; el control calórico preserva la salud (la elección de esas calorías en todo caso); los nutrientes presentes en los alimentos son totalmente absorbidos en el intestino delgado y son suficientes para determinar las necesidades diarias; las malas digestiones se tratan con antiácidos y/o otros fármacos;) y 8- lo que nos repiten machaconamente hasta que se nos impregna en gran parte de nuestras células nerviosas (el azúcar es indispensable para el correcto funcionamiento del cerebro; la leche es necesaria en los ancianos para fortalecer sus huesos; el pan es esencial, pues aporta infinidad de nutrientes y da mucha energía; la Dieta Mediterránea es la más saludable ).
Y claro, hablando de “Dieta Mediterránea”, cada cual la interpreta como quiere. Se dice que es una dieta ideal para minimizar los riesgos cardiovasculares, pero no sólo es una dieta es un estilo de vida. Puesto que no sólo entran alimentos que se consideran saludables, como las verduras, las frutas, los pescados, las semillas, los frutos secos, las legumbres y los “cereales integrales”, también se incluye la carne de cerdo y sus derivados (chorizo, salchichón, tocino,), las patatas fritas, el pan refinado, los embutidos grasos, los huevos fritos, el vino tinto, la cerveza, Y según quien la presente la pinta del color que quiere y te dice lo que de estos alimentos se debe comer más o comer menos y de lo que se debe beber más o menos, cuando lo único importante en este estilo de vida es ser moderado en las ingestas, vivir más al aire libre disfrutando de los beneficios de nuestro preciado sol (que también debe ser malo..), gestionar adecuadamente el estrés, ser socialmente activo, trabajar en equipo, moverse mucho, dormir lo suficiente a ser posible 2 veces al día (nuestra querida siesta) y no machacarse; equilibrio ante todo.
Y siempre teniendo presente la variabilidad individual humana: NO TODO VALE PARA TODOS.
Hay quien se pasa la vida haciendo “dietas” y las sigue durante un tiempo obteniendo resultados discretos, en ocasiones nulos y ante el aburrimiento las deja, volviendo a comer como antes e incluso incrementa el número de atracones como consecuencia de las restricciones a las que se sometió durante el periodo de “dieta”. Lo único que consiguen es volver al estado anterior pero con algo más de grasa en sus cuerpos. Es la consecuencia de no aprender a comer. Y te preguntan: Qué dieta debo seguir? (http://www.diariodenavarra.es/blogs/dn-running-dudas-consejos/2014/06/03/las-dietas-del-verano/) y cómo debo comer (http://www.diariodenavarra.es/blogs/dn-running-dudas-consejos/2016/05/25/que-es-comer-bien/). Quien lea estos dos enlaces lo tendrá muy claro. Sólo es cuestión de un poco de conocimiento en la materia y de sentido común, simplemente eso. Y qué se puede picar?, es algo que muchos me preguntan y siempre les contesto lo mismo: agua o infusiones varias, hay que hidratarse fuera de las comidas. Comemos 4 ó 5 veces al día (cada 3 ó 4 horas), hay que dejar descansar al aparato digestivo para que realice eficazmente sus funciones, no le podemos forzar y no debemos comer cuando hay un proceso digestivo que está a medio camino, es lógico, no hace falta que la ciencia lo demuestre. En este caso el sentido común prima; masticar, ensalivar, no beber en exceso durante las comidas y la industria de los fármacos antiácidos y otros fármacos digestivos correrá peligro de extinción; Interesa? Pues quizá no.
Y luego está el tema de la Nutrición Deportiva, cuyos principios son válidos para los deportistas. No es lógico comer lo mismo que un deportista profesional si es que yo no lo soy y además no entreno como ellos. No voy a utilizar la misma intensidad y posiblemente mi cuerpo no esté tan adaptado a la utilización de los diferentes macronutrientes como lo están los deportistas de alto nivel. Incluso aunque sean deportistas si uno tiene un nivel de grasa alto no debe comer como sus compañeros (http://www.diariodenavarra.es/blogs/dn-running-dudas-consejos/2015/07/30/nutricion-en-deportes-de-equipo/).
Si estos dos deportistas van a jugar un partido a las 10 de la mañana, deben comer ambos el día anterior al partido una cena muy alta en hidratos de carbono? Deben realizar el mismo desayuno el día del partido, aunque manifiesten la misma intensidad en el encuentro? No digo nada, pero yo al menos lo tengo claro.
Y hay cantidad de bulos que circulan por ahí que en ocasiones se divulgan en medios de comunicación, que se consideran verdades y dada la sensibilidad que gran parte de la población tiene por el tema de la alimentación crean un gran desconcierto. Por ejemplo decir que el consumo de alimentos light ayuda a adelgazar, cuando lo que realmente funciona a la larga es el cambio de hábitos; decir que el índice de masa corporal de un adulto sano debe estar por debajo de 25, cuando lo que realmente importa es cuanta grasa tenga ese individuo y donde la tenga localizada (http://www.diariodenavarra.es/blogs/dn-running-dudas-consejos/2015/10/05/es-el-indice-de-masa-muscular-un-indicador-fiable-del-sobrepeso/) ; decir que las margarinas vegetales previenen las enfermedades cardiovasculares cuando supongo que será no tomándolas; decir que el pescado blanco es más sano que el azul (sobre este tema se podría escribir muchísimo) es muy discutible, lo que está claro es que si el color de ese pescado es realmente azul mejor tomar uno blanco; decir que la obesidad mórbida puede curarse con dietas hipocalóricas y ejercicio es saber poco de esta patología, pues luchar contra el hambre de manera crónica es una batalla perdida; decir que es preferible no pelar las frutas pues pierden con la eliminación de la piel un montón de nutrientes esenciales, pues quizá a quien se lo crea incite a comer melones, sandías, cocos, plátanos, kiwis, pomelos, naranjas, limones, piñas, etc., con consecuencias indeseables; decir que hay propiedades mágicas en algunos alimentos es creer en los gurús y saber poco de Nutrición; decir que la carne de cerdo es la menos saludable cuando por otra parte siempre ha sido importante dentro de la “prestigiosa Dieta Mediterránea”(habrá que analizar la alimentación de ese animal durante su corta vida y el modo en que fue tratado y medicado, para muchos el cerdo es una oliva andante por el perfil de sus ácido grasos); decir que la dieta ha de ser rica, variada, equilibrada y adaptada a las necesidades de cada uno, cuando por otro lado te indican que debes evitar las grasas, los azúcares, las féculas, las proteínas animales, el exceso de calorías,Entonces qué comemos? Y esto es lo que sabemos de Nutrición? Así que sólo queda utilizar el sentido común y no romperse demasiado la cabeza, puesto que en realidad comer bien es más sencillo de lo que parece, lo que realmente es complicado es cambiar los hábitos que hemos ido adquiriendo desde nuestra más tierna infancia.
Por lo tanto y como decía al principio del artículo, verdades en Nutrición no hay tantas y la Ciencia siempre va por detrás. Así por ejemplo, añadimos más de 300 aditivos a los alimentos de consumo habitual, cuyas interacciones entre muchos de ellos de momento se desconocen. En 150 gramos de patatas chips puede haber hasta 1 gramo de glutamato monosódico (aditivo muy utilizado en la industria alimentaria) que da un sabor “sabroso” (“umami”) persistente, sumamente adictivo que lo que va a hacer es incitar a seguir comiendo y a la larga se sabe (aunque todavía no científicamente, quizá no interese) que uno vaya incrementando la cantidad de sus ingestas, vamos que no controla cuando parar de comer (comienzan a fallar sus mecanismos de autoregulación). Se añade para potenciar el sabor de los alimentos y eso interesa a la industria, pues engancha y da ganancias. Las grasas invisibles presentes en los alimentos procesados son las más dañinas cuando abusamos de ellas, pues carecen de nutrientes básicos, son calorías vacías que cuando se mezclan con azúcares dañan y mucho, pero enganchan y más si se mezclan con estos potenciadores de sabor y eso se sabe y se permite, pues interesa a nuestra querida industria (todo es cuestión de dinero).
7 de cada 10 niños comen frente a una pantalla, un ordenador, una tablet o un móvil. No perciben sabores, no mastican apenas, no son conscientes de lo que comen y no se comunican y eso a la larga potencia cualquiera de las enfermedades citadas al comienzo del artículo. Ese es el futuro? Usamos correctamente las nuevas tecnologías o quizá perdamos demasiado el tiempo con ellas? Nada que ver con la Dieta Mediterránea, mejor dicho, con lo debería de ser un estilo de vida Mediterráneo. Pero hasta cuando hemos de esperar para ver las consecuencias de este nuevo estilo de vida? La ciencia va por detrás de la lógica. No es necesario que alguien demuestre científicamente que esto tendrá consecuencias. Educación Nutricional, simplemente eso.
Está claro que se puede vivir a base de verduras, un poco de carne y de forma lo más crudívora posible, no hay que ser tan drásticos. Hay que comer y beber de un modo determinado y se ha de ser más o menos estricto en función de si hay o no una patología y en función de la gravedad de ésta, pero no debemos esperar a que una verdad sea demostrada científicamente para empezar a cambiar, pueden pasar décadas.
Y aquí dejo una pregunta para el lector: Cuál de estos 2 menús es más saludable?
Menú 1: Desayuno: Yogurt natural ecológico con semillas, nueces y una infusión digestiva; Almuerzo: Fruta de temporada; Comida: Verduras salteadas y pollo de corral con hongos y especias; Merienda: Un licuado de vegetales y Cena: Una ensalada de escarola, cogollos, endivias, rabanitos, brotes, etc., y sepia a la plancha con ajo y perejil. Y de bebida agua y a ser posible fuera de las comidas, puesto que todos estos menús ya tienen suficiente agua. Y sin azúcares, ni edulcorantes, ni otros aditivos que aromaticen, coloreen o potencien el sabor.
Menú 2: Desayuno: Café con leche y pan con mantequilla y mermelada; Almuerzo: Pincho de tortilla de patata y cerveza; Comida: Pasta con chorizo, pimientos rellenos y vino tinto y de postre fruta; Merienda: bocadillo de salchichón y Cena: Ensalada, croquetas de jamón y cerveza y de postre pan con queso. Y luego algo de picoteo.
Cuál es más típico en la población? Lo tenéis claro? Ambos contienen alimentos básicos de la “Dieta Mediterránea”. Ante la falta de verdades absolutas en este campo, no hace falta esperar a que la ciencia demuestre cuál de estos menús es más saludable, sólo hace falta..un poco de conocimiento y mucho sentido común.
Desearos lo mejor a mis queridos lectores, a los que animo a preguntar sin miedo. Trataré de contestaros.