Disturbios
Starmer se enzarza en una discusión con Elon Musk, quien cree que "la guerra civil es inevitable" en Reino Unido
El primer ministro británico ha autorizado un "ejército permanente" de policías para frenar los disturbios alentados por la ultraderecha que salpican el país desde hace una semana


Publicado el 06/08/2024 a las 12:25
El primer ministro británico, Keir Starmer, y el millonario estadounidense Elon Musk han protagonizado un cruce de declaraciones este lunes después de que Musk afirmara que "la guerra civil es inevitable" en Reino Unido en referencia a los graves disturbios protagonizados en la última semana por ultraderechistas.
Desde el gabinete de prensa de Starmer han reprochado a Musk que "no hay justificación" para sus comentarios. "Cualquiera que azuce la violencia tendrá que afrontar todo el peso de la ley. Las plataformas online tienen una responsabilidad", ha advertido.
El propio Starmer ha publicado en X que "esto no es una protesta, sino pura violencia". "No vamos a tolerar ataques a mezquitas ni contra las comunidades musulmanas", ha advertido.
A lo que Musk, considerado la persona más rica del mundo, ha respondido preguntando "¿no le deberían preocupar los ataques contra 'todas' las comunidades?".
Casi 400 personas han sido detenidas en la última semana de disturbios en el marco de la ola de disturbios y protestas ultradrechistas y antiinmigración registradas en varias ciudades británicas en protesta por el apuñalamiento mortal de tres niñas en Southport el pasado lunes, atribuido falsamente a un extranjero.
Starmer autoriza un "ejército permanente" de policías para frenar los disturbios alentados por la ultraderecha
La crisis abierta en el Reino Unido por los disturbios alentados por la ultraderecha que salpican el país desde hace una semana, a raíz del asesinato de tres niñas a manos de un adolescente en la localidad de Southport, cerca de Liverpool, desembocó este lunes en la convocatoria de una reunión de emergencia en el Gobierno británico. El mismo día que Keir Starmer cumplía su primer mes en el número 10 de Downing Street se vio con ministros, funcionarios, agentes, miembros de la Inteligencia y otros altos cargos para buscar la forma de poner freno a la creciente violencia. La solución del primer ministro pasa, por ahora, por dar luz verde a un "ejército permanente de oficiales especialistas" de la Policía que estará "listo para ser desplegado para apoyar a las comunidades" cuando sea necesario.
En la reunión Cobra, como se denomina a estos encuentros del Ejecutivo de Londres en caso de crisis por la sala que los acoge, se acordó también que "se intensifique la justicia penal" contra los responsables de los altercados. Más de doscientos casos habrían pasado este lunes por los tribunales, donde los jueces advierten a los detenidos que la sentencia de prisión será inevitable pues las penas por la participación en disturbios violentos pueden ser de hasta cuatro años. Un panorama que no ayuda precisamente a aliviar la saturación que soportan las cárceles británicas, un asunto que preocupaba ya al gabinete de Rishi Sunak.
El líder laborista insistió tras la reunión de emergencia que lo que se ha visto en la última semana en las calles del Reino Unido "no es una protesta, es pura violencia y no toleraremos ataques a mezquitas ni a nuestras comunidades musulmanas". La decisión del juez que se hizo cargo del caso de Southport de revelar la identidad del asesino pese a su minoría de edad -en contra de lo establecido por la ley- para atajar los bulos sobre su identidad no parece haber dado frutos. Basta ver lo que ocurrió el pasado fin de semana en Rotherham o Tamworth, cerca de Birmingham, donde grupos de personas asaltaron sendos hoteles que supuestamente albergaban a solicitantes de asilo. "La difusión de desinformación e información falsa, alimentada por el odio y los prejuicios, tiene consecuencias en la vida real y debe abordarse", advirtieron desde la oficina británica del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).