218 candidatos se retiran para hacer cordón sanitario a Le Pen
Buscan evitar la mayoría absoluta de la ultraderecha francesa


Publicado el 03/07/2024 a las 07:40
La izquierda y los moderados tratan de formar un frente republicano en la segunda vuelta de las elecciones legislativas francesas para evitar que el domingo la extrema derecha de Marine Le Pen y Jordan Bardella, líderes de Agrupación Nacional, logre la mayoría absoluta y gobierne por primera vez.
Pero este cordón sanitario está debilitado por las diferencias entre la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular (NFP) y los centristas del grupo de partidos que apoya al presidente, Emmanuel Macron. No es fácil para los moderados apoyar a La Francia Insumisa del radical de izquierdas Jean-Luc Mélenchon. Y tampoco parece sencillo que los comunistas respalden a Macron.
Los partidos tenían de plazo hasta ayer a las 18.00 horas para depositar sus candidaturas en la prefectura o renunciar a presentarse a la segunda vuelta. Era el último requisito antes de elegir este domingo a los 577 diputados de la nueva Asamblea Nacional. La campaña durará sólo tres días. El sábado es jornada de reflexión.
En la primera vuelta, 76 candidatos fueron elegidos diputados con mayoría absoluta. Este domingo se eligen los 501 escaños restantes. Al final, 218 candidatos han renunciado a presentarse a la segunda vuelta: 130 de la izquierda, 82 del campo presidencial, tres de la extrema derecha y dos de Los Republicanos (derecha moderada), según el diario Le Monde. Esto hace que vaya a haber más duelos en la segunda vuelta de lo inicialmente previsto y menos pugnas triangulares (tres candidatos en liza) y cuadrangulares.
En la primera vuelta de estas legislativas el pasado domingo, la extrema derecha obtuvo 10,6 millones de votos; la alianza de izquierdas, 8,9 millones, y la coalición de Macron, 6,4 millones. Para evitar que la formación ultra logre la mayoría absoluta (al menos 289 diputados) en la Cámara Baja, la izquierda y los moderados han puesto en marcha distintas estrategias de cara a la segunda ronda.
LAS DISTINTAS ESTRATEGIAS
La consigna de los partidos progresistas para este domingo es la más clara: “Ni un voto para la extrema derecha”. Para ello, el Nuevo Frente Popular no ha dudado en retirar a sus candidatos en aquellas circunscripciones electorales en las que el grupo ultra había sido el partido más votado en la primera vuelta o en la que un candidato de izquierdas había quedado en tercera posición.
Esto ha llevado a situaciones curiosas. El ministro del Interior, Gérald Darmanin, y la exprimera ministra Élisabeth Borne se enfrentarán en la segunda vuelta en sus respectivos distritos a candidatos de extrema derecha, después de que sus contrincantes de izquierda se hayan retirado para frenar a Le Pen. Tanto Darmanin, artífice de la reforma migratoria, como Borne, responsable de la normativa de las pensiones, habían sido vilipendiados por la izquierda.
En cambio, el partido de Macron y sus aliados se encuentran divididos sobre la mejor estrategia por adoptar. Mientras varios candidatos han renunciado a presentarse para frenar el avance de la extrema derecha, Horizons, el partido del exprimer ministro Édouard Philippe y aliado de Macron, ha dado la consigna “ni Agrupación Nacional ni La Francia Insumisa”. Así, 25 candidatos macronistas se han mantenido para la segunda vuelta en un triangular con Agrupación Nacional (RN).
El partido de Los Republicanos, dividido entre los partidarios de una alianza con la extrema derecha y los que no la desean, no ha dado instrucciones de voto. Considera que en las circunscripciones en las que esta formación de la derecha moderada no esté presente “los votantes son libres de elegir”.
El que no tiene dudas es el partido de Le Pen: busca la mayoría absoluta (al menos 289 diputados de 577) en la Asamblea Nacional, lo que obligaría a Macron a nombrar a Bardella primer ministro. En el caso de una mayoría relativa, Le Pen espera forjar alianzas con diputados “compatibles” con su ideología, ya sea de Los Republicanos u otros partidos de derecha, para que Bardella gobierne bajo la presidencia de Macron hasta 2027. Sería el cuarto gobierno de cohabitación en la historia de la Quinta República.