Los incendios en la isla de Rodas y un calor asfixiante obligan a evacuar a 30.000 turistas y vecinos
La isla de Rodas se ve azotada por varios frentes fuera de control, alimentados por una ola térmica que este lunes puede llegar a los 48 grados


Actualizado el 23/07/2023 a las 20:59
El paraíso arde. La legendaria isla griega de Rodas, la más grande y turística del archipiélago del Dodecaneso, se enfrenta a un incendio descontrolado que ha obligado a desalojar al menos a 30.000 personas. Se trata de la mayor evacuación realizada en el país como consecuencia de un incendio forestal. En menos de 24 horas unos 19.000 turistas y vecinos de doce localidades fueron trasladados entre el sábado y la madrugada del domingo al norte de Rodas, a lugares seguros lejos de las llamas aunque igualmente calientes ya que la isla vive su segunda ola de calor extremo en una semana.
Los desalojos comenzaron como un goteo hace seis días y se han intensificado a medida que las llamas extendían su cerco hacia casas, hoteles y áreas recreativas. Al menos 3.000 afectados salieron este fin de semana por mar debido a los riesgos que suponía adentrarse por las carreteras del interior, donde un bosque compacto y con enormes cantidades de biomasa continuaba anoche transformado en una antorcha.
A mediodía del domingo quedó instalado en el aeropuerto de Rodas un despacho administrativo para tratar de rehacer la documentación que miles de turistas han perdido en el súbito éxodo. Los operadores turísticos pidieron a varias aerolíneas que enviasen vuelos chárter vacíos para aquellos visitantes que quieran abandonar la isla. Rodas tiene unos 100.000 habitantes y es uno de los principales destinos vacacionales de Europa, con 2,5 millones de visitantes anuales, sobre todo de Alemania, Francia y el Reino Unido. Los bomberos, que han recibido ayuda internacional, luchan contra tres frentes fuera de control en Rodas. Los hidroaviones arrojan grandes mantos de agua, pero el viento azuza las llamas convirtiendo los matorrales secos en un reguero de pólvora. Los equipos de extinción combaten otros siniestros en Aigio, Karystos, Argolis, Beocia y Magnesia. Los incendios son habituales en el estío griego, pero nunca de esta magnitud. Lo mismo sucede con el calor. Y la combinación es devastadora. Los expertos en el tiempo advierten que las condiciones pirometeorológicas serán este lunes más crudas que en todas estas últimas semanas. A esta tragedia se une además el hundimiento parcial de un puente en Patras, que causó la muerte de al menos dos personas y "varios" heridos, según informaron fuentes de los servicios de emergencia al cierre de esta edición, cuando todavía no habían terminado las labores de búsqueda entre los escombros. El viaducto era objeto de un proceso de demolición cuando uno de sus tableros se desplomó. Entre las víctimas habría trabajadores y ciudadanos que recogían chatarra aprovechando las obras.
NO HAY RESPIRO
Respecto a las consecuencias del fuego, un portavoz del primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, explicó que la mayoría de los visitantes y vecinos desalojados fueron trasladados a refugios improvisados en gimnasios, polideportivos y colegios. Numerosos vecinos del norte han ofrecido también sus casas particulares. Los principales enclaves evacuados hasta ahora son los de Kiotari, Gennadi, Pylonas, Laerma, Lardos, Lindos, Kalathos Malona, Asklipieio, Pefkos, Massari y Haraki. En el primero de ellos varias casas aparecían el domingo carbonizadas o 'lamidas' por el fuego. "Hemos estado viendo el fuego en la cresta desde hace días, pero no queríamos creerlo. Finalmente llegó aquí" -explicaba un vecino de este asentamiento a un periódico heleno-. En este barrio vivimos cincuenta familias desde 1990 y en tres horas el fuego lo cruzó de extremo a extremo".
La evacuación se desarrolló "sin incidentes", según los bomberos, y llegó a un punto álgido cuando 2.000 turistas arrinconados en dos playas de Rodas por la amenaza del fuego fueron extraídos a bordo de varios barcos del ejército griego y el servicio de guardacostas. Una treintena de veleros privados se sumaron a las labores de rescate. No obstante, algunos casos resultaron dramáticos, con familias forzadas a escapar a pie en medio del humo y la ceniza y bajo y un calor extremo. Entre ellas, se encontraba la de Cédric Guisset, un belga que decidió marcharse de su hotel tras recibir mensajes de alerta en su móvil, informó la agencia AFP. "Nos llevamos los documentos de identidad, agua y algo para cubrirnos la cara y la cabeza", relató. Nueve personas fueron asistidas por inhalación de humo.
La situación en la isla resulta muy compleja. A la densidad del bosque se suma la sequedad extrema las altas temperaturas y un viento en ascenso, que ayer llegó a 60 kilómetros por hora. De hecho, Grecia apenas ha vivido una jornada de respiro tras el sofocante fenómeno térmico desarrollado desde la semana pasada a cuenta de un anticiclón africano.
TEMPERATURAS RÉCORD
El mercurio volvió a subir el fin de semana y este lunes se espera que en algunos puntos del país toque los 48 grados centígrados. Un total de 8,7 millones de griegos están sujetos a temperaturas superiores a los 41 grados centígrados. Según el Centro Meteorológico Nacional, el país heleno sufre "probablemente" la ola de calor más larga desde que existen registros.
Lo mismo sucede en Italia, donde el sur podría alcanzar este lunes 48 grados e incluso rebasar los 48,8 registrados en Sicilia el año pasado, cifra que se mantiene como la temperatura más alta alcanzada en Europa. El Ministerio de Sanidad ha impuesto el estado de emergencia por calor en diecinueve ciudades, incluidas Roma, Nápoles y Cagliari, la capital de Cerdeña, que padece una ola de bochorno inusualmente prolongada.