Meteorología
La temperatura del océano Atlántico está bajando muy rápido: ¿por qué sucede y debería preocuparnos?
Se trata de un fenómeno que puede tener consecuencias atmosféricas que repercutan a todo el planeta


Publicado el 26/08/2024 a las 09:56
Los fenómenos climáticos ocupan cada vez un lugar más relevante en la conversación general y despiertan la preocupación de muchas personas. Es por ello que el océano Atlántico se encuentra últimamente en el punto de mira. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) ha alertado un descenso de entre 0,5 y 1 grado Celsius con respecto al promedio en la temperatura superficial del agua en el área del Atlántico ecuatorial, recoge National Geographic.
El medio especializado indica que esta situación podría desembocar en la aparición del evento denominado ‘La Niña del Atlántico’. Este evento recibe su nombre por similitud a otro que ocurre en el océano Pacífico y que se llama ‘La Niña’. Este último tiene lugar cuando las temperaturas del océano Pacífico oriental descienden al menos 0,5 grados Celsius por debajo de lo normal, explica Pedro DiNezio, Profesor de Ciencias Atmosféricas y Oceánicas en la Universidad de Colorado, en un artículo para el medio The Conversation. La situación contraria, es decir, el aumento de las temperaturas se denomina ‘El Niño’.
La NOAA indica que estos dos extremos de un mismo patrón climático tienen ahora sus “hermanos pequeños”, La Niña del Atlántico y El Niño del Atlántico, que afectan a las temperaturas del Atlántico ecuatorial oriental. Este año, durante los meses de junio y julio, se registraron descensos de temperatura anormales en el Atlántico ecuatorial y un debilitamiento de los vientos alisios del sureste que normalmente produciría el efecto contrario, explica National Geographic. A pesar de que las condiciones no son las habituales, el enfriamiento podría ser suficiente para declarar La Niña del Atlántico.
POR QUÉ ES PREOCUPANTE
Aunque las variaciones de temperatura producidas por estos fenómenos parezcan pequeñas, National Geographic afirma que sus implicaciones pueden ser significativas. La primera consecuencia recae sobre las precipitaciones en los continentes circundantes, desde la región del Sahel en África hasta el noreste de América del Sur. Además, el medio especializado indica que también pueden aumentar la probabilidad de desarrollo de huracanes intensos cerca de las islas de Cabo Verde, clave en la formación de este tipo de fenómenos en el Atlántico.
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