Más laceros, menos propaganda

Itsaso Areizaga

Publicado el 02/03/2026 a las 07:19

Si usted circula por una carretera regional y encuentra a un perro deambulando, el protocolo del Gobierno de Navarra no va a ayudarle ni a usted ni al animal. Sucedió un domingo, cerca de Nagore. Un perro sin ninguna identificación, corriendo por la vía, asustado, desorientado. Persona en coche que lo ve, se detiene, lo logra atar. Llama a Policía Foral: no hay patrullas en Aoiz; en Sangüesa están a otras urgencias. En hora y media se podrán acercar a leer el microchip.Como la persona no puede acercarlo a ningún sitio (¿a dónde?) tiene que esperar. O irse dejando al perro vagando. Si cuando llegue la policía, lee el microchip, avisa al dueño. Si no existe, el perro se queda en la calle o se lo lleva quien lo encontró (sí, a su casa y bajo su responsabilidad). 

El protocolo no contempla la figura del lacero, solo los ayuntamientos grandes como Pamplona lo tienen. Porque la competencia es municipal, no del Gobierno de Navarra. Policía Foral no puede hacer nada aparte de ir cuando pueda. En última instancia podrían intentar localizar al alcalde porque cada municipio ha de tener un lugar para recoger a estos animales. Pueblos de menos de cien habitantes en grandes áreas rurales de Navarra, donde existen perros perdidos o no recogidos, de cazadores, de paseantes, de abandonadores habituales, de turistas, de toda la casuística que se les ocurra.Sugiero al Gobierno del progreso y de las campañas publicitarias gigantes (en dinero público también) sobre sustos brutales que dan animales como jabalíes y corzos al cruzar la carretera, gastar menos en postureo y llevar a cabo protocolos efectivos: convenios con municipios para habilitar la figura del lacero, al menos por comarcas. 

Le endosan una buena foto por convenio, un buen relato de cómo el gobierno del cambio protege a conductores y animales de manera efectiva en lugar de con propaganda, una buena firma en pueblos pequeños para contarnos todo lo que se hace por repoblar y fijar población en territorio, además de por la seguridad vial y por el bienestar animal, y ya han hecho muchísimo más que contratar espacios publicitarios y lavarse las manos cuando hay un problema. Hasta ganarían algún voto. Si no, hagan lo de siempre, lo que afeaban tanto a otros partidos: publicidad, autobombo, obras faraónicas y mirar para otro lado cuando surgen las cuestiones diarias, domingueras, en el campo, ese lugar que está en el centro de todas las políticas públicas progresistas y en ninguna acción concreta. 

Protocolo efectivo de recogida de animales ya. El Gobierno de Navarra puede y debe ayudar a los ayuntamientos en las competencias para las que no tienen medios. Las lonas con lemas cuestan mucho más dinero que cuatro laceros para toda Navarra, turnándose en las guardias. Y llevando los perros a la perrera del Gobierno de Navarra en Etxauri, que tan pocos medios tiene y tanto recoge. Sin lonas, sin propaganda, sin tirar el dinero público, sin cacareados cambios que no son tales: los animales siguen igual de desprotegidos que hace diez años. 

La Policía Foral, con la misma respuesta-no respuesta, papelón de mensajero maniatado. Los conductores, tan impotentes como expuestos. La inversión en autobombo, mayor. ¿Para esto se votó el cambio? ¿Para mantener la inoperancia? Ni una nueva solución, aunque sí nuevas consignas, como que nos gusta combatir la despoblación rural, darles muchos servicios y ayudar a las entidades locales. Laceros ya, por favor. Por el bien de todos, también de los animales, que fueron caladero de votos entre sus defensores por los abanderados del cambio, y... todo sigue igual. De mal.

Itsaso Areizaga

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora