Blanco sobre negro

Salvador Moreno Ruiz, Agricultor de Sartaguda

Publicado el 05/03/2024 a las 07:31

Llevamos los ganaderos y los agricultores desde el día 6 de febrero movilizándonos, haciéndonos ver y, por qué no decirlo, alterando la vida de las personas que tienen que sufrir los retrasos por nuestra culpa. Lo primero pues, sería pedirles disculpas porque sabemos que se lo estamos haciendo pasar mal. Dicho esto, me gustaría poder explicarles el por qué de este hartazgo y decir cuáles son algunos de los problemas más importantes.

Llevamos muchos años dejando que quienes nos gobiernan desde cualquier estamento nos dicten leyes suicidas que han hecho nuestro trabajo tan indeseable que a día de hoy la especie con más riesgo de extinguirse es la de quienes producimos lo único que es imprescindible cada día, los alimentos. Creen quienes tienen la responsabilidad de gobernarnos que una región del mundo tan pequeña como Europa va a salvar a la humanidad de no se qué supuestos males, y para tal fin no deja promulgar leyes que han hecho de nuestro trabajo algo imposible. La prueba del algodón no engaña, en Navarra la media de edad del sector supera los 61 años. Imaginemos que nuestra jubilación es como la de sector de la banca o la de quienes “sufren” contratos relevo. ¿Cuántos quedaríamos? Con semejante sarta de leyes estúpidas promulgadas por personas que no han pisado el campo nunca y que no entienden de lo que es capaz un ganadero para cuidar de sus animales, raro es el día en el que no nos convertimos en delincuentes.

A todas esas leyes “medioambientales”, “ecosostenibles “y “animalistas” que nos hacen quedar como terroristas ambientales destructores del medio ambiente y maltratadores de animales (cuando en realidad somos los únicos que cuidamos el campo y a nuestros animales a diario) hay que añadir la feroz burocracia a la que se nos tiene sometidos. Gestiones que muchas veces no sabemos hacer y que la mayor parte de ellas no nos competen. Si a esto añadimos la desaparición de productos fitosanitarios por ser perjudiciales para la salud (algo lógico), la escasez de mano de obra porque nadie quiere trabajar en nuestro sector, la picaresca alrededor de las ayudas sociales absolutamente necesarias pero prostituidas por falta de vigilancia (hay que ayudar a quien lo necesita, pero sólo si se lo merece) o el encarecimiento de la maquinaria, gasoil y resto de insumos que necesitamos para trabajar... y lo aderezamos con que no podemos poner precio a nuestros productos, que además tienen que competir en el mercado con alimentos producidos en otros países con fitosanitarios aquí prohibidos y con una mano de obra casi esclava, pues nos encontramos con la situación actual.

Había que reventar por algún sitio. No creo que sea tan difícil entender que nosotros no queremos trabajar con fitosanitarios que pongan en riesgo la salud de quienes consumen nuestros productos. Lo que queremos es que en Europa no puedan entrar alimentos tratados con dichos fitosanitarios. Queremos tener explotaciones rentables que nos permitan pagar a nuestros trabajadores lo que se merecen, pero no podemos competir con quienes se aprovechan de mano de obra esclava en otros países no muy lejanos. Queremos, en definitiva, no tener que vender nuestros frutos a precios que algunas veces no cubren los gastos. A todo lo anterior haría que añadir el atraco al que nos somete la fiscalidad en Navarra. En este punto, quiero dejar muy claro que el sector no se niega a pagar impuestos, lo que dice es que no quiere pagar más que en el resto de España, algo que llevamos haciendo por desgracia desde hace tres años. Por cierto, no somos ricos, entre otras cosas porque tenemos que pagar tractores y demás maquinaria a precios que escapan de la rentabilidad de nuestras explotaciones.

Pero pensemos por un momento en un trabajador que hiciera entre 50 y 70 horas extras a la semana. ¿Cuánto ganaría? Esas son las horas que hacemos los agricultores y, sobre todo, los ganaderos, sin puentes ni vacaciones de un mes. Lo único que nos salva es la vocación casi siempre heredada de nuestros padres. Ojalá de una vez por todas nuestros sindicatos lideren nuestras protestas como es debido las distintas administraciones se pongan las pilas y le pongan remedio a los problemas descritos porque sino me da la sensación que más pronto que tarde, en Europa (excepto los ganaderos y agricultores que no tendremos ese problema) se comerá lo que venga de fuera, perdiendo así la seguridad alimentaria o, en el peor de los casos, grillos a la plancha. No hay país más vulnerable que aquel que no tenga asegurada la alimentación de sus habitantes.

Salvador Moreno Ruiz, Agricultor de Sartaguda

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora