Universitarios solidarios
Publicado el 08/10/2023 a las 08:15
De un estudio reciente sobre la acción voluntaria en Navarra se deduce que el perfil de la persona voluntaria es el de “mujer, trabajadora y con alto nivel de estudios”. En mi opinión, sería muy importante que, en un futuro no lejano, formen parte de ese perfil jóvenes estudiantes universitarios. Es cierto que existen cooperantes de ese tipo, pero no el número deseable.
Conozco universitarios que dedican sus vacaciones estivales a construir escuelas y hospitales en países en África. Otros, en cambio, alegan que se lo impide el estudio y el consejo de sus padres: “durante la carrera dedícate sólo a estudiar”. Se prioriza la información sobre la formación y las notas sobre la experiencia en relaciones humanas y el conocimiento de la realidad social.
Se olvida que el espíritu y estilo universitario, además del amor a la verdad, incluye compromiso con la verdad y actitud de servicio. También, que lo que más suelen valorar las organizaciones de ahora no es el expediente académico en sí mismo, sino valores humanos como la disposición para seguir aprendiendo, la autosuperación, la honestidad, la empatía, la asertividad y saber trabajar en equipo.
Las empresas valoran prioritariamente a la persona. En las entrevistas de trabajo cuenta cada vez más la experiencia del candidato en actividades de solidaridad. Esto me recuerda que Santiago Bernabéu, antiguo presidente del Real Madrid, cuando el director deportivo aconsejaba fichar un crack, preguntaba: “¿pero es buena persona?”.
Quien colabora de forma desinteresada con una residencia geriátrica, un orfanato o un comedor de Cáritas recibe más de lo que da. Esa experiencia transforma a las personas, nos hace mejores y más felices. También ayuda a relativizar los propios problemas, olvidando quejarse por cuestiones nimias. Quienes están muy ocupados no tienen tiempo para las lamentaciones.
Gerardo Castillo Ceballos