Vivir la solidaridad en Navarra
Publicado el 20/08/2023 a las 08:12
Con frecuencia oímos decir que vivimos en una sociedad individualista e insolidaria. Pero personalmente tengo cada día pruebas que demuestran lo contrario y voy a señalar algunas, podría citar muchas más pero no quiero extenderme.
Tengo casi 90 años y muchas dificultades de movilidad, así que para moverme por Pamplona utilizo una scooter que me permite ser autónoma, en la medida de lo posible. Por eso agradezco mucho que en esta ciudad no hay muchas barreras arquitectónicas. Eso quiere decir que me muevo bastante; y cada vez que me paro (buscar la llave o calibrar la altura del escalón para ir a un comercio, por ejemplo) alguien se para y me pregunta ¿puedo ayudarle en algo? Eso es habitual y una muestra de sociedad amable y solidaria.
Por último voy a dejar constancia del caso que me sucedió hace dos días. Al volver de un paseo me metí en una acera muy estrecha. Me di cuenta pero creí que podía llegar al final y el paso de peatones; no fue posible porque la acera no tenía rampa. Tenía un problema y no parecía fácil la solución, los coches pasaban muy rápidamente, o eso me parecía. Entonces pasó una furgoneta blanca, vieron mi apuro y, de inmediato, se bajaron dos hombres jóvenes que dedicaron su tiempo y su esfuerzo para bajarnos (a la silla y a mí), desviar los coches y acompañarme hasta el paso cebra. Me recordaron al buen samaritano de la parábola, no pensaron en las molestias, solo en que había una persona necesitada de ayuda. Gracias desde aquí, ojalá puedan leerlo. Me reafirmo, una sociedad solidaria, amable y atenta a las necesidades de los demás.
Elvira Martínez Chacón