La atención telefónica de la sanidad navarra

José Ignacio Palacios Zuasti

Publicado el 20/10/2022 a las 07:18

El 29 de septiembre, vía sms, Salud me comunicó que, a través de la Carpeta de Salud, ya podía solicitar cita para la campaña de vacunación de la gripe. Así lo hice y la concerté, en Forem Mutilva, para el jueves 20 de octubre a las 13:50 horas. Ante una novedad familiar que me surgió, que me obligaba a ausentarme de Pamplona sin saber fecha de vuelta, el lunes 17 de octubre a las 15:04 horas contacté con Forem, les expliqué el caso y les pregunté si esa tarde me la podían poner. La respuesta fue que “no había huecos” que “era imposible” y que lo único que podían hacer era anular mi cita y darme otra, que sería ya para la segunda quincena de noviembre. Les mostré mi interés por ponérmela cuanto antes a lo que respondieron que “no era posible” y el único interés de mi interlocutor era si podía anular la cita, a lo que respondí que sí, porque no podría acudir a ella.

A las 18:09 llamé a mi Centro de Salud, les expliqué el caso y me dijeron que allí no ponían vacunas y que la única posibilidad que tenía era darme hora con mi enfermera a las 09:53 horas del martes 18 y que, eso sí, yo tenía que llevar la vacuna. Acepté. Esa noche fui a una farmacia de 24 horas a comprarla y no tenían. A las nueve horas del martes empecé mi peregrinaje por las farmacias de Pamplona, en la primera me dijeron que la tendrían para las cinco de la tarde, a lo que les respondí que imposible, que la necesitaba para las 09:53 horas, en la segunda que no encontraría, lo mismo me repitieron en la tercera y ya, en la cuarta, cuando había perdido la esperanza, la conseguí. La enfermera me recibió y muy amable me la puso.

Llueve sobre mojado porque en la noche del sábado 2 de julio di positivo en Covid. El lunes 4 contacté con mi Centro de Salud y me dijeron que me llamaría mi enfermera, que poco después lo hizo y estuvo muy atenta. El sábado 9 volví a dar positivo, por lo que el lunes 11, en plenos Sanfermines, volví a llamar para hablar con la enfermera. La respuesta fue que “solamente atendían Urgencias, que lo mío no era una urgencia y que la enfermera no me podía llamar”. A continuación, me colgaron el teléfono y ya nada más supe de la Sanidad navarra, a pesar de ser persona de riesgo por tener más de 65 años.

Como me parece que no soy la excepción, creo que alguien debería tomar cartas en el asunto para que se mejore el trato que nuestra Sanidad da a los pacientes a través del teléfono Ya comprendo que quizás es mucho pedir.

José Ignacio Palacios Zuasti

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