Otros tiempos para el ferrocarril
Publicado el 09/10/2022 a las 08:19
El monográfico publicado el viernes 10 de marzo de 2017 en este Diario, ”Los primeros tiempos del ferrocarril en Navarra,” del riguroso historiador Juan José Martinena, comentaba cómo el 15 de septiembre de 1860 se inauguraba el tramo entre Pamplona y Murillo el Cuende tras ser aprobado el proyecto Zaragoza-Pamplona por Real Orden de Isabel II el 8 de agosto de 1857.
Eran “otros tiempos” para el ferrocarril, pues en los actuales, el proyecto del TAV/TAP lleva más de 25 años entre debates, oposiciones y erróneas declaraciones públicas de políticos, habiéndose realizado una pequeña parte de la obra.
El ex Director de O. Públicas Foral, Miguel Muñoz Castiel, escribía en DN el domingo 25 de abril de 2010, que detrás de la llegada del tren de alta velocidad a Navarra “hay más de 31 años de gestiones ferroviarias”. Las principales fuerzas políticas forales el 15 de enero de 2004 proclamaban con foto incluida que para el 2010 estaría el TAV/TAP, tras la promesa hecha por el ministerio el 17 de enero de 1996. En este final de legislatura parece que se animan los decisores políticos, con la gran duda de la conexión con la denominada “Y” vasca. Dos son las alternativas sobre la mesa. Con sentido de futuro, los planteamientos, entre otros, de los ingenieros Sainz de los Terreros y Galán a favor de Ezkio, incluyendo un túnel de 22 kms. atravesando, la sierra de Aralar para que Navarra no quede aislada del resto de Europa, y reduciendo el recorrido y el tiempo del viaje.
La otra alternativa, con argumentos economicistas y el problema del retraso de la ejecución de las obras, en el caso de construir el túnel, es la propuesta del ingeniero/economista Arlaban y la del arquitecto Valerio, de conexión por Vitoria, siguiendo el trazado de vías existentes. Asumiendo los cualificados y razonados argumentos de ambas alternativas, y aunque no soy técnico, he recorrido muchos caminos -y opino que todo estriba en qué se considera futuro-.
Si seguimos el ritmo de ejecución de obra actual, hablamos de 30 o más años, y a la vista de la coyuntura económica, es posible que todo quede desfasado (salvo los terraplenes y plataformas que estarán bien consolidadas). Quizás para entonces existan otras tecnologías. Ya conocimos los mayores el TER (Tren Rápido Español) o el TAF (Tren Automotor Fiat) en la ruta a Madrid y por tanto por ahora me decanto por la inmediatez de ejecución del TAP (Tren Alta Prestación)
Que Navarra quede aislada no es cosa nueva, pues en carreteras, tras muchos años de espera, se hizo la conexión con Logroño de la A-12, y esperemos llegue pronto la A-68 en Cortes. Pero la autovía del Pirineo sigue pendiente, así como la Autovía de Navarra a Madrid o sufrimos los riesgos de la N-121 A Behovia, denominada “carretera de altas prestaciones”.
José Luis Díez Díaz