Javier Garde, nuestro párroco
Publicado el 03/10/2022 a las 07:37
Escribir sobre Javier Garde, párroco que fue de Nuestra Señora del Huerto de Pamplona, parece una empresa inútil y hasta pretenciosa. Séneca pide mesura y el belmontino Gracián brevedad. Al mirar su biografía encuentro importantes y relevantes méritos. Siguiendo los sabios consejos quiero significar tres pinceladas breves y concisas, enunciadas con tres palabras:
Amor. Desde muy joven opta por amar a Dios y al prójimo. Dios no le pide nada que no le haya dado antes. Sabe que el amor viene de Él. Se siente amado por el Señor, que le impulsa a amar. El amor le mueve a amar. Allá donde ha estado iba incendiándolo todo de ese amor que encontraba en la oración y en la relación humana.
Veracidad: coincidencia entre sus palabras y sus hechos, siendo fiel al Señor. Convencido de su misión sacerdotal ha trabajado incansablemente en diversos campos pastorales. Preparaba los temas con exactitud en las citas y objetividad en la descripción de los hechos, fruto de su conocimiento directo y personal . Estudiaba los temas con su inmensa complejidad sin simplificaciones ni fragmentaciones, sin violentarlos en hacerlos servir a un propósito determinado
Probidad: Moralidad, integridad y honradez en sus acciones. Su personalidad afloraba inmediatamente en el trato directo , todo cortesía y elegancia. Javier, un entrañable párroco
Enrique Iriso Lerga