Un pequeño almendro
Publicado el 14/03/2022 a las 07:29
Leí con gusto el pasado 1 de marzo el artículo “Putin y yo” en las páginas de opinión del Diario de Navarra. Creo que su autor, Pío García, es una persona humilde y sensible. El cariño respetuoso con el que describe la vida en esos pueblecitos y su lento pasear entre las modestas cruces del cementerio, “con un nombre y un par de fechas”, así lo revelan.
“Algún día, dentro de poco, Putin y yo estaremos ahí abajo, iguales e indistinguibles. La megalomanía y los sueños imperiales del dictador ruso quedarán resumidos en un nombre y dos fechas.” ¡Tienes razón, Pío! La dama de la guadaña es la “máquina igualadora” más perfecta que existe y una seria razón para huir del orgullo, la prepotencia, y el daño a los demás.
Dice Pío que sus modestos afanes se resumirían también, como los sueños de Putin, en un nombre y dos fechas. Pero yo miraría en su caso a ese pequeño almendro cercano al cementerio, que “florecía heroicamente en un pedregal”. Prefiero pensar que sus “modestos afanes” y los de tanta gente humilde y sencilla, florecen también como él. Y (copio su final): “Había algo hermoso y esperanzador en su tenaz determinación de anunciar, pese a todo, la Primavera”. Gracias, Pío, por esta preciosa columna.
Juan José Echeverría