Política y administración, dominación y pocas oportunidades
Publicado el 08/02/2021 a las 08:15
Durante décadas en muchos departamentos de la Administración trabajan los mismos directivos con la intención de jubilarse en el mismo puesto. Prima la conquista y el mantener el poder año tras año, por parte de algunos, mediante la subyugación a los niveles inferiores o personal más joven. No se les deja ni se les da oportunidades. Creo en el principio de igualdad de oportunidades y Navarra debe de ser un modelo a seguir. En mi opinión no se debería permitir a un directivo estar en la misma dirección mucho tiempo porque se facilita el abuso para mantener ese poder, la personalización de la institución que dirige, rigideces, conservadurismos… Que las mismas instituciones no se abran al cambio y no avancen. La juventud representa valores de idealismo, justicia social, tolerancia al diferente o diversidad. Son menos machistas que en nuestras generaciones y completamente a favor del cambio climático: los defensores de los nuevos valores. Así, desde el abuso del poder por parte de los políticos y también en la Administración, se narcotiza a la juventud: hiper-sexualizados, duermen con los móviles y son adictos a casi todo.
En la Administración hay miedo a que gente más joven y mejor preparada les quiten sus puestos. Y se les subyuga para que no lleguen arriba, ni se rebelen a los abusos de las limitaciones de derechos que se cometen y de sus corruptelas. Como no pueden trabajar, son cada vez menos autónomos, y necesitan ganar en responsabilidad personal y social. Se refleja en las fiestas y sus contagios. Estamos recogiendo los frutos de su manipulación durante tantos años. Con la pandemia no hay oportunidades para todos. Facilitemos que los puestos de dirección vayan cambiando. Dejemos acceso en puestos de responsabilidad a la gente joven y bien preparada. Es imprescindible que los jóvenes formen un hogar sirviendo a la sociedad con un trabajo digno, es decir, una reforma estructural en la Administración para tener unas instituciones menos rígidas o conservadoras. También podría ser un avance el reparto de nuestra jornada de trabajo, un nuevo logro progresista, y que los jóvenes puedan trabajar de nuestras resultas.
Alejandro Simón Cabodevilla, funcionario administrativo