Una mirada diferente a la UCI del HRS de Tudela
Actualizado el 04/02/2021 a las 12:46
Me veo en la necesidad de enviar esta notificación de agradecimiento como personal sanitario hacia todos mis compañeros. Comenzaba el pasado febrero de 2020, una nueva etapa en mi vida como parte del personal facultativo de la UCI del HRS de Tudela. Ajena a la situación de pandemia que no tardaría en instalarse. Nos hizo vulnerables en un primer momento no sólo por desconocimiento sino por las limitaciones tanto de personal como de medios. La respuesta por parte de todo el equipo fue la misma: aunar fuerzas, compartir conocimiento, reducir intereses personales y familiares en pro de los profesionales,... en definitiva, continuar con lo que sabíamos hacer, nuestro trabajo. Tengo mucho que agradecer y a muchas personas. Difícil saber por dónde empezar y terminar. Gracias a todo el personal habitual que ya formaba la UCI de Tudela quien además de acarrear turnicidades con una carga de trabajo excepcionalmente alta, tuvo que formar a los nuevos integrantes en un tiempo récord y dotar a los varios espacios que sirvieron de ucis improvisadas. Gracias a la valentía de todos aquellos que de forma extraordinaria pasaron a ser trabajadores en la UCI. Gracias a nuestros compañeros anestesistas quienes no dudaron en sumar su esfuerzo y trabajo. Gracias al cariño y paciencia sobretodo del personal de enfermería pues el cansancio y el exceso de horas de trabajo, hacía a veces, estragos en mi carácter. Un tiempo de “límites” donde la UCI se convirtió no sólo en mi lugar de trabajo, sino en el lugar de encuentro de colegas, amigos, de conversación, de aprendizaje, de estudio, y tuvo que asumir durante unos momentos el papel de una “nueva familia”. Gracias a los pacientes que pasaron por nuestra unidad y a los grandes pacientes, sus familiares. Gracias a nuestra supervisora de enfermería que tiene mucho de Súper. Gracias a mis compañeras intensivistas. Por confeccionar un engranaje de compañerismo y trabajo en situación de pandemia.