Profesionales de calidad
Publicado el 05/09/2020 a las 09:31
El pasado miércoles, día 2 de septiembre, dejé mi coche estacionado, a las 11,30 de la mañana, en un camino sin salida, entre Orcoyen y Arazuri, perfectamente orillado y con espacio libre para el paso de otros vehículos, que pudieran acceder al mismo.
Sobre las 13 horas, y después de hacer un paseo hasta Loza, al volver al coche, me encuentro con la desagradable sorpresa de encontrarlo con un enorme golpe en la parte trasera, desplazado unos 10 metros de su posición inicial, y caído en una arqueta, sin ninguna nota, ni teléfono, dando cuenta del golpe. Ante mi desesperación por el panorama, aviso a la Policía Foral, para que vengan a hacer las diligencias oportunas e iniciar las gestiones para localizar al causante del “estropicio”. Se quedan sorprendidos de la magnitud del golpe y llegan a la conclusión de que el causante ha sido algún tractor, que ha salido de una finca anexa, ya que hay huellas recientes y tierra removida fresca, quedando la duda de si el golpe ha sido intencionado, o accidental. Con la ayuda de Ibai y Mikel, dos jóvenes a los que también quiero agradecer su colaboración y aportación desinteresadas y de gran valor, consigo sacar el coche de la acequia, y una vez terminadas las diligencias por Policía Foral, sobre las 14 horas, regresar con el mismo a casa malamente, ya que entre otras cosas, tiene roto parte del grupo óptico trasero, aunque afortunadamente funciona el intermitente, y con la incertidumbre de qué va a pasar con la avería, ya que está valorada la reparación en unos 3500 euros, sin contar que salgan desperfectos ocultos a primera vista. Mi sorpresa es cuando sobre las 15,30 horas me llaman de Policía Foral para comunicarme que ya han localizado al autor del golpe, el cual ha reconocido los hechos, alegando que había dejado una nota (que nadie ha visto) con su número de teléfono.
Mi alivio es infinito ante la noticia. Desde esta nota, quiero expresar mi agradecimiento infinito a Policía Foral, tanto a la patrulla que atendió el accidente, como al equipo de atestados que inició las investigaciones, por su profesionalidad, eficacia y rapidez en resolver un asunto, que a mí se me antojaba complicado y laborioso. Muchas gracias, y así da gusto tener profesionales con esta calidad. Al conductor del tractor también “agradezco” su gesto, y espero que no se vea en una situación parecida a la mía, para que no sepa lo desagradable que es encontrarte con el coche destrozado, y sin saber quién es el responsable, teniendo que afrontar el pago de una avería semejante. Que tenga mucha suerte.