¿Hasta cuándo el cierre de los locales de reunión?
Publicado el 02/09/2020 a las 07:44
¿Pero qué tipo de problema tienen siempre con la juventud? ¿Saben lo que han hecho de nosotros? El reflejo de las negligencias que hoy vemos. ¿Y saben por qué? Porque hemos recibido una educación hipócrita. Basada en aprender conocimientos memorísticamente y vomitarlos el día del examen. En normalizar los nervios días previos a los exámenes que se concentran en un mismo día, como si no hubiera semanas a lo largo de un curso escolar. En aprender idiomas que pasan a un quinto plano cuando viene algo tan importante como lo que tenemos. Pero ahora nos dicen que tenemos que ser solidarios, empáticos y generosos con el prójimo.
Ahora dirán que dejan mucho margen en el currículum escolar para inculcar los verdaderos valores que ahora necesitaríamos para salvar vidas. ¿Ahora que le vemos las orejas al lobo? Nos prohíben como marginados ir a las bajeras. Pero sí podemos cenar diez amigos pegados en el bar de al lado. Muy lógico todo. Como si no nos juntáramos en el piso de un amigo, en la huerta o en la casa de su pueblo. ¿Pero quieren dejar de ser tan hipócritas e incidir en aplicar normas lógicas algún día? Sin embargo, se puede estar 25 personas en una sociedad gastronómica. De risa. ¿Qué pasa? ¿Que la sociedad gastronómica suena a gente adulta? Pero si son peores que los jóvenes, por favor. Exigid mascarillas, distancias de seguridad, licencia de apertura como local de reunión, medidas de higiene, ventilación, aforo y horarios, como en el resto de lugares. ¿Pero por qué prohibición? ¿De verdad no tienen Instagram para descubrir que lo que no se hace en los locales de reunión se hace en otro lado? El que no es prudente no lo es en ningún lugar, y viceversa. Lo único que consiguen es arruinar a los propietarios hipotecados que tienen como negocio sacar una rentabilidad a esas bajeras, pero ahora mismo no reciben dinero porque no podemos ir. Rectificar es de sabios. Y se están equivocando con la juventud desde hace mucho tiempo. Más les valdría invertir en una buena educación y no en tanta hipocresía…
Iker Domínguez Esandi