El peligroso autoengaño
Actualizado el 23/08/2020 a las 08:50
La actualidad está generando, ante la incertidumbre del momento y por qué no decirlo, ante una impericia humana preocupante para dar solución plausible a la pandemia, dos comportamientos muy humanos al tiempo que muy cuestionables. Uno, donde se adopta una posición muy crítica pero también muy negativa que lo único que genera es frustración y pesimismo donde todo está muy mal y además no hay solución. Otro, que toma como referencia, de manera incorrecta, el concepto de “resiliencia” expresándose como pura y simple resignación ante la impotencia que provocan los acontecimientos. Ambos comportamientos son profundamente perversos e inútiles expresados en su más pura desnudez. Tanto uno como otro, asumidos de forma separada, lo que buscan fundamentalmente es la certeza del acierto, no la solución del problema, algo que en el fondo arrastra un cierto e infantil autoengaño. Hay que ser críticos, por supuesto, y a la vez asumir un cierto grado de frustración ante esta incierta realidad, quién lo niega, pero ambos comportamientos entendidos de forma razonable y creativa deben ir de la mano para construir una solución basada en el concurso multidisciplinar de la ciencia, la política y la ética.