Dos pestes y una Esperanza
Actualizado el 11/04/2020 a las 16:12
Si “El Principio de Peter” explica cómo todos caminamos hacia nuestro propio nivel de incompetencia y una vez alcanzado éste allí permanecemos para siempre, no ocurre lo mismo con este gobierno de España cuajado de doctores, profesores de universidad, abogados del Estado, economistas, filósofos, jueces y astronautas que, no sólo lo alcanzaron, sino que cada día rebasan su nivel destrozando con su incompetencia todos los principios. Son un insulto a este país y a sus ciudadanos. Un insulto al esfuerzo de todas aquellas personas que están en primera línea luchando contra esta pandemia y una vergüenza para quienes esperamos una gestión seria y eficaz, basada en el conocimiento y aplicación de todos los resortes del Estado para ponerlos al servicio de los ciudadanos. Y en este caso, para preservar nuestra salud y bienestar. Sólo saben utilizar los resortes propagandísticos (TV, radio, prensa y redes), “transparencia” lo llaman, para salvar sus vergüenzas y mentir escondiéndose tras la “autoridad competente”. ¿Hay por encima de un gobierno una autoridad más competente? Pregunto: ¿Quién deberá desenterrar estos muertos y en base a qué Memoria Histórica? Porque aquí, sí que se hace necesaria la Memoria. No hay un solo muerto sin nombre, sin apellidos y sin familia. Tampoco sin despedida digna. Me ilusiona ver la disposición, iniciativa e imaginación de aquellas personas que han unido sus conocimientos y sus medios para ofrecer en tiempo récord, soluciones ante la falta de respiradores y material sanitario. Y la capacidad de esas empresas que han modificado sus líneas de producción para producir el material sanitario que escasea. Y otras muchas iniciativas de solidaridad y voluntariado. ¡Qué maravilla de país! Muy por encima de sus gobernantes. Me avergüenza un gobierno incapaz de dirigir una sociedad con tantos valores, mientras busca su beneficio particular y partidista. Me irrita que el Ministro de Interior se pregunte si genera algún tipo de satisfacción que él reconozca algún error o haga alguna crítica. ¡Sr. Ministro! Esto es un insulto a la inteligencia humana y sus palabras, generan indignación. Haga auto crítica y un ejercicio de humildad. Se lo agradeceremos. Sólo reconociendo sus errores tienen la posibilidad de corregirlos. De lo contrario, seguirán sumidos en ellos. Hasta el Rey pidió en su día perdón y la Iglesia, por sus errores. Que Vds. cuando cogen bocado, bien saben morder. En mi esperanza en la fuerza del pueblo español para vencer a estas dos pestes: covid-19 y gobierno, cifro el futuro de España.