Todos somos discapacitados
Publicado el 23/02/2020 a las 14:53
Si en este mundo en el que vivimos, salvo la madre naturaleza, nadie es perfecto, desde su más tierna infancia tanto en lo físico como en el intelecto… ¿Quién es más y quién es menos? Nadie lo sabemos. Y si ante tal pregunta no tenemos una respuesta clara, es que algo nos falta o no sabemos. Si mirásemos atrás allá en los tiempos, veríamos que entre los que nos han precedido ha habido grandes personas y grandes genios. Pues bien, todos y cada uno de ellos dentro de sus grandes virtudes y cualidades tampoco fueron perfectos. Ejemplos tenemos muchos, desde nuestro insigne maestro de las letras Miguel de Cervantes, hasta Beethoven, Hawkins y otros genios...Y si vamos al mundo de la medicina, la ciencia, la música o el teatro y cualquiera de las facetas que adornan las virtudes o cualidades de las personas nos encontraríamos por enumerar muchos más. Dicho esto, me voy a referir a lo que vengo, la discapatización. Eso tan natural desde los primeros tiempos en el ser humano hasta nuestros días y que a todos nos iguala sea raza, condición, o religión y costumbres. Ahora en este mundo cada vez más avanzado de nuevas tecnologías tenemos y debemos ayudar a crear nuevos puestos de trabajo para la ocupación de tantas gentes que por causa de nacimiento, accidente u otras razones la vida les castigó para siempre. El otro día cayó en mis manos una revista de un grupo empresarial y humano, establecido entre Euskadi y Navarra. El compromiso de dicho grupo es establecer una unión de apoyo en el trabajo mediante empresas de diferente índole para personas con problemas de discapacidad, en mayor o menor grado. Esta idea que surgió en un principio como ayuda u obra de apoyo al bien social, se está convirtiendo hoy día en un baluarte y revalorización para la estima y revalorización del ser humano y de muchas familias. Por lo cual desde aquí les doy mi más cordial enhorabuena y que cunda el ejemplo. Este es el camino: todos, en uno u otro sentido, somos discapacitados.