Progresía
Publicado el 02/01/2020 a las 08:53
He tenido una idea luminosa, que brindo - gratis- a los interesados. Está claro que, dentro de la vacuidad conceptual que ofrece la terminología empleada por algunos partidos, hay una palabra mágica que, sin decir ni significar prácticamente nada concreto, representa no sólo un aglomerante para los de una cierta tendencia, sino también, casi casi, el éxito asegurado en las elecciones. Esa palabra es ‘progresista’. Tras ella cabe todo, tanto una democracia como una dictadura (del proletariado, claro), una monarquía como una república (bananera o no), una nación o diecisiete (y cada una con su idioma ancestral, por supuesto). Y bajo su paraguas no es ya que quepa todo lo que se mueve entre el PSOE y los confines de la izquierda, sino también algún partido confesional vasco y algún otro de la burguesía catalana más tradicional, con tal de que sean separatistas.
Bueno, pues es posible que, para otros, las cosas podrían ir a mejor aplicando lo que en un primer momento puede sorprender un poco, pero que al final podría constituir la clave del éxito. Bastaría con que, bajo las siglas del PP, pusiese: ‘Partido Progresista’, bajo las de UPN: ‘Unión Progresista de Navarra’ y que C’s mudase a ‘C’s p’s’. Y a triunfar. Sin cambiar una coma del programa.
Porque si unos, haciendo bandera de esa expresión, demagógica sí, pero al fin inofensiva, han logrado formar un gobierno frankenstein con elementos tan dispares y tan poco progres como los que están detrás del que tenemos aquí, otros - que se presume que sean mucho más coherentes- lo tienen que tener chupado.