Aquí no hay quién viva
Publicado el 27/12/2019 a las 08:07
Como en la popular serie televisiva, esto es de película. Somos un grupo de vecinos de la Avda. de la Estación de Cintruénigo que venimos sufriendo un grave problema de convivencia. Estamos padeciendo desde hace años un calvario (agravado desde este verano) originado por los llamados "cuartillos de fiestas" o locales de ocio para jóvenes.
Existen unas Ordenanzas Municipales, una más genérica denominada Ordenanza sobre Promoción de Conducta Cívica y la Ordenanza Reguladora de Locales destinados a Reunión y Gastronómicos. Esta última se desarrolló más recientemente precisamente para intentar solventar los problemas que no solo nosotros, sino más vecinos del pueblo estamos padeciendo.
Existen ciertos vacíos legales que imposibilita que la Policía Municipal pueda actuar en consecuencia y sancionar debidamente.
Música alta, suciedad en las calles, ocupación de la vía pública tanto en aceras como en calzada, alboroto hasta altas horas, aglomeración de hasta más de cien personas gritando, chillando, ensuciándolo todo con bebidas, envoltorios de chuches, vomitonas y orines en fiestas… un claro ejemplo de degeneración total, cívica y social.
La Ley es bien clara, prevalece siempre el derecho al descanso de los vecinos ante el ocio; está bien claro dónde están los límites, están bien reguladas las sanciones por los incumplimientos, etc.
Solamente pedimos que se nos reconozca tal derecho y así poder estar en nuestra casa tranquilamente, como cualquier hijo de vecino. No es una petición desmedida. ¿Tan difícil es reconocerlo y garantizarlo, no tenemos derecho a ello?