La desesperación de quien circula por Ripagaina
Publicado el 05/03/2019 a las 09:02
Hace unos meses pude leer en esta misma sección el escrito de un señor que parecía la voz de mi conciencia. La mía y la de tantos otros usuarios que, al igual que yo, padecemos la ineptitud (por no resultar faltona) de quien ha sincronizado las paradas de los pasos de cebra que discurren a lo largo de toda la carretera Sarriguren -que conecta desde la rotonda de la Policía Foral hasta la rotonda principal de entrada a Sarriguren-. De verdad que me gustaría que alguien me explicara el motivo de por qué en una recta, con perfecta visibilidad, tráfico abundante (eso sí) pero con limitaciones de velocidad existen una mínima de cinco semáforos y si un peatón acciona uno de ellos, se conectan los restantes al mismo tiempo. Es decir, que hay veces que se forman colas de coches que dejan pasar a peatones fantasmas porque, a 600 metros, hay un peatón que ha pulsado el botón. Esto genera malestar además de ser un sinsentido que, como digo, me gustaría que alguien me aclarase. Si es que tiene respuesta claro como tantas y tantas otras cosas que se proponen a modo de “mejores” y no hacen otra cosa que perturbar el buen discurrir de la rutina diaria.