¿Ante una abstención histórica?
Publicado el 05/03/2019 a las 09:03
El 28 de abril se puede producir una abstención histórica. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, debe estar muy desesperado para que el Consejo de Ministros, a sus órdenes, haya aprobado un real decreto con una serie de medidas que se presentan como urgentes, cuando siempre lo han sido, y es ahora cuando parece que lo son. De verdad, ni más ni menos, porque necesitan que la opinión pública se muestre más proclive a votarles en las próximas elecciones, que es lo que indican los sondeos. Me parece reprochable que ahora, por pura conveniencia política, se intente manipular a la opinión pública tomando una serie de medidas de enorme importancia social, como son la igualdad entre hombres y mujeres en el empleo, la ampliación del permiso de paternidad, o limitar las subidas del alquiler de viviendas al incremento del IPC, todas ellas incuestionables pero en las que el gobierno socialista intenta poner el foco para ganar adeptos y sumar votos.
De lo que no cabe duda es de que han logrado que todos los medios de comunicación se hayan hecho eco de una noticia, que a mí me ha sonado a música celestial, por mucho que un Consejo de Ministros las haya aprobado como un decreto ley. Porque, en definitiva, lo que le interesa a la ciudadanía es que se haga política de verdad, de forma continuada y pensando en el interés general y no in extremis, vía decreto ley, intentando demostrar lo que no han logrado en sus años de mandato. Son, por tanto, desde mi humilde punto de vista, unas medidas urgentes, pero no orientadas en beneficio de los ciudadanos si no única y exclusivamente de un partido político que está actuando a la desesperada, sin pensar ni un segundo en el interés general.
Ojalá me equivoque pero cada vez veo más negro el futuro político de nuestro país. Porque el actual gobierno no funciona y las posibles alternativas no ofrecen demasiada credibilidad.
Lamentablemente creo, y me ratifico en anteriores manifestaciones mías, que en las próximas elecciones del 28 de abril se va a producir una abstención histórica que no beneficia a nadie.