¿Alguien ha escuchado a Irene?
Publicado el 31/07/2026 a las 07:34
Se han expuesto últimamente en la prensa varias notas como la de Irene del día 27 de julio, en la que se muestra la preocupación que pesa sobre muchas personas y el temor de que “cualquier día nos toque ser las víctimas de los delincuentes reincidentes que entran por una puerta y salen por la otra”. Por qué esa es la sensación que tenemos los ciudadanos de a pie. Según relata el periódico, “el autor de los hechos, que ha sido puesto a disposición judicial, ya había sido detenido anteriormente por un delito de robo con fuerza y atentado contra la autoridad; se le imputan esta vez cinco delitos: conducción temeraria, negativa a realizar las pruebas de alcoholemia, hurto de uso de vehículo, lesiones por imprudencia y carecer de permiso de conducir vigente en España”.
No tengo nada contra las personas extranjeras, que deben ser bien acogidas vengan de donde vengan. El problema no es el origen de nadie, sino la conducta. Y en este caso, la conducta reincidente y grave de esta persona debería tener una consecuencia clara: la ley ya prevé la expulsión de extranjeros condenados por delitos graves o reincidentes.
Si la ley existe, lo que falla es que no se aplique con la contundencia y celeridad que estos casos exigen. Quien delinque de forma grave y reiterada, sea cual sea su nacionalidad, no debería seguir en libertad poniendo en riesgo a los demás.
Oscar Osés Pagola