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Pinares vascoparlantes y política lingüística

01/07/2018Rafael Berro Úriz

Cuando se publicó la Ley del Vascuence (1986) hacía cien años o más que en el Valle de Roncal ese idioma ya no se hablaba. Era pues una zona no vascófona. Según eso, si la verdad es la adecuación a la realidad, los partidos (españolistas) que aprobaron la Ley podían haber incluido con verdad al Valle en la zona no vascófona. No lo hicieron. Pasó a ser zona mixta. Ese hecho indica que la política lingüística de los constitucionalistas no mostró fobia alguna al vascuence, no lo marginó, no lo excluyó etc; y que, por el contrario, lo apoyó, lo favoreció. También podían haber establecido, si se trataba de una recuperación cultural, que el idioma que se estudiase en el Valle fuera el dialecto roncalés. No lo hicieron. Aceptaron el batúa, el idioma unificado que en los planes abertzales es a su vez el unificador de la nación vasca una, grande y libre. Su política lingüística fue generosa, no vascófoba, no excluyente, no sectaria, etc, e ingenua.


La actual política lingüística abertzale tiene justamente las características opuestas. Podemos verlo en dos ejemplos. El primero es un mural pintado en Burgui de apoyo-exaltación al Pirineo, con texto exclusivamente en vascuence. Tenemos ahí en primer lugar falsedad legal, porque según la ley el euskera no es en Burgui ni el idioma único ni siquiera el oficial, pero el mural lo convierte en el único. Tenemos también falsedad sociológica, porque el vascuence ni es idioma materno en el Valle ni es mayoritario. En las calles se oye el español. Pero según el mural el español no existe. Y tenemos además exclusión, fobia y marginación del español. Buen ejemplo de la actual política lingüística.
Otra muestra: la “Convocatoria para la provisión de forma temporal, mediante pruebas de selección, de una plaza de Guarda de Montes” (punto 5º del Boletín informativo del pasado Marzo de la Junta del Valle). Se especifica que la plaza es “con conocimiento de euskera”. Como el mural de Burgui, la convocatoria excluye al idioma oficial, no se adecúa por tanto a la realidad legal y es según eso falsa desde el punto de vista legal (¿ilegal?). También es mentira desde el punto de vista sociológico porque que no refleja la realidad lingüística de la zona, en la que se habla mayoritariamente español. Y es falsa porque los pinos no hablan vascuence y para ocuparse de ellos el saber euskera no aporta nada. La convocatoria favorece con descaro a los vascoprlantes, margina el español y niega derechos a los hispanohablantes. A quien conoce el idioma oficial y además mayoritario se le niega, debido a esa circunstancia, el derecho a concursar para obtener la plaza. Algo parecido ocurre con una plaza de pediatra. Para el egocentrismo abertzale sólo existen sus “derechos”, y hasta los pinares del Valle son vascoparlantes y tienen derecho a exigir que se les hable en vascuence. Los demás no tienen derechos. Es la actual política lingüística: falsa, sectaria, excluyente del español y negadora de derechos a los hispanohablantes. Si la Junta del Valle quiere que la plaza de Guarda sea sólo para vascoparlantes, los Ayuntamientos del Valle deberían cobrar más impuestos a los propietarios vascoparlantes de pinares (que paguen su capricho). Pero cobran a todos por igual. Vivimos en un apartheid lingüístico que recuerda a la Sudáfrica de Mandela: a los ciudadanos de segunda (hispanohablantes) se les cobran los mismos impuestos que a los de primera (vascoparlantes), pero se les niega el derecho a ocupar puestos en la función pública. Se les excluye en éste y en otros casos impidiéndoles concursar. Y en otros, regalando puntos a los vascoparlantes, o lo que es lo mismo, quitándoselos a los hispanohablantes. El Boletín Informativo de la Junta del Valle señala que “la convocatoria se llevará a cabo a través del “Servicio Navarro de Empleo””. No hay duda de que el cuatripartito bendice este tipo de prácticas sectarias e injustas, pero los partidos y sindicatos que asistieron a la manifestación del 2-J por la igualdad lingüística, ¿las conocen? ¿Las aprueban? ¿Acabarán con el apartheid lingüístico cuando Barkos pierda el poder?

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