Salud
Las mujeres que hacen al menos dos horas de ejercicio de fuerza a la semana tienen un 44 % menos de probabilidad de sufrir un infarto, según un estudio
El médico Aurelio Rojas ha compartido un vídeo en sus redes sociales en el que destaca los beneficios del entrenamiento de fuerza para la salud cardiovascular. El especialista se hace eco de un estudio realizado con más de 117.000 mujeres que relaciona este tipo de ejercicio con una importante reducción del riesgo de infarto


Publicado el 05/11/2026 a las 08:50
Mantenerse activo es una de las recomendaciones más habituales para cuidar la salud, especialmente a medida que cumplimos años. Sin embargo, no todos los ejercicios tienen los mismos beneficios y hay uno al que los especialistas conceden cada vez más importancia: el entrenamiento de fuerza. Lejos de ser una actividad reservada a quienes buscan ganar masa muscular o mejorar su apariencia física, trabajar los músculos puede convertirse en un importante aliado para proteger el corazón y mantener una buena calidad de vida durante el envejecimiento.
Así lo ha recordado el cardiólogo Aurelio Rojas, que ha publicado un vídeo en su cuenta de Instagram para concienciar sobre la importancia de incorporar este tipo de actividad física a la rutina.
El especialista insiste en que no es necesario convertirse en un deportista de élite para beneficiarse del ejercicio. El objetivo es mucho más sencillo: conservar una musculatura saludable con el paso de los años y evitar las consecuencias que puede tener la pérdida progresiva de fuerza.
POR QUÉ ES FUNDAMENTAL CUIDAR EL CORAZÓN
"El ejercicio de fuerza es un básico en la salud en la actualidad", asegura el médico en su publicación. Según explica, sus beneficios van mucho más allá de mejorar la condición física o facilitar las tareas cotidianas.
El entrenamiento de fuerza puede mejorar la sensibilidad a la insulina, favorecer el control de la presión arterial, optimizar el metabolismo de la glucosa y contribuir a reducir la grasa visceral, aquella que se acumula alrededor de los órganos internos y que está relacionada con un mayor riesgo cardiometabólico.
"Tus músculos no solo sirven para que con los años tengas calidad de vida, sino que protegen tu corazón, tu cerebro y mejoran tu metabolismo", señala Rojas.
De esta manera, el médico recuerda que mantener la fuerza muscular no es únicamente una cuestión de movilidad o autonomía personal. También forma parte de una estrategia más amplia para prevenir problemas de salud asociados al paso de los años.
UN ESTUDIO CON 117.000 MUJERES
Para respaldar su mensaje, Aurelio Rojas hace referencia a una investigación publicada en el Journal of the American College of Cardiology, en la que se analizaron los hábitos de actividad física y la salud cardiovascular de más de 117.000 mujeres durante un seguimiento medio de casi 15 años.
Según los datos que comparte el especialista, las mujeres que realizaban entrenamiento de fuerza durante al menos dos horas semanales presentaban un 44 % menos de riesgo de sufrir un infarto.
Además, el médico destaca otro hallazgo: los beneficios eran mayores cuando las participantes combinaban el entrenamiento de fuerza con un estilo de vida activo durante el resto del día. No basta con ir al gimnasio: la advertencia de Aurelio Rojas sobre pasar demasiadas horas sentado Uno de los mensajes más importantes de la publicación tiene que ver con el sedentarismo. Rojas advierte de que realizar una sesión de ejercicio no significa que podamos olvidarnos de movernos durante el resto de la jornada. "No vale estar todo el día sentada e ir un día al gimnasio. Hay que moverse", subraya el cardiólogo.
El especialista insiste en que reducir el tiempo que pasamos sentados es tan importante como encontrar momentos para hacer ejercicio. Caminar, levantarse periódicamente, utilizar las escaleras o introducir pequeños desplazamientos a lo largo del día son algunas formas sencillas de aumentar la actividad cotidiana.
La combinación de ejercicios de fuerza y movimiento habitual puede contribuir a mejorar la salud metabólica y cardiovascular, especialmente en personas que pasan muchas horas sentadas por motivos laborales.