La OCU alerta sobre el omeprazol y el riesgo de su consumo diario
La organización advierte sobre el consumo crónico de inhibidores como omeprazol y su impacto en la salud


Actualizado el 07/08/2025 a las 13:27
El uso extendido de omeprazol y otros inhibidores de la bomba de protones (IBP) en España ha suscitado preocupación debido a sus efectos secundarios a largo plazo. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), estos medicamentos, aunque eficaces para tratar la acidez y el reflujo, pueden acarrear problemas si se consumen crónicamente.
En los últimos años, se ha observado un incremento del 12% en la prescripción de estos medicamentos por parte del sistema nacional de salud. Los IBP, disponibles tanto con receta como en presentación de venta libre, son frecuentemente recetados a personas mayores que completan tratamientos que afectan el estómago. Sin embargo, muchos continúan su uso de forma injustificada tras finalizar dichos tratamientos.
LA FALSA PERCEPCIÓN DE LOS "PROTECTORES GÁSTRICOS"
La denominación errónea de "protectores gástricos" ha llevado a muchos a creer que estos medicamentos forman una capa protectora en el estómago. En realidad, su función es reducir la producción de ácido estomacal, lo cual, si bien alivia algunos síntomas, también interfiere con procesos digestivos naturales como la eliminación de gérmenes y la descomposición de alimentos.
¿CUÁNDO SON NECESARIOS?
Los IBP están indicados para ciertos casos como el tratamiento de úlceras causadas por medicamentos antiinflamatorios o la bacteria H. pylori, la esofagitis erosiva severa y el síndrome de Zollinger-Ellison. No deberían ser utilizados para síntomas leves o sin un diagnóstico claro.
El uso continuado de IBP está asociado con efectos adversos como náuseas, diarrea, y graves afecciones como insuficiencia renal, osteoporosis y cáncer de estómago. Estudios recientes también indican que podrían aumentar el riesgo de diabetes tipo 2. Además, pueden interferir con otros medicamentos cruciales como el clopidogrel, utilizado para prevenir problemas cardiovasculares.
Los médicos deben evaluar regularmente la necesidad de continuar con el uso de IBP en tratamientos prolongados. La retirada de estos medicamentos debe realizarse de manera gradual para evitar el rebote del reflujo. En caso de ser necesario mantener el tratamiento, se sugiere utilizar la dosis mínima efectiva o un régimen "a demanda".
CON Y SIN RECETA
Hay muchos IBP en el mercado, tanto en su forma original como genérica. Los medicamentos genéricos a menudo tienen simplemente el nombre del ingrediente activo: omeprazol, lansoprazol, esomeprazol, pantoprazol y rabeprazol. Están financiados por el sistema nacional de salud bajo prescripción médica.
Algunos IBP también se comercializan como medicamentos de venta libre, sin receta. En ese caso el principio activo está limitado a esomeprazol, omeprazol o pantoprazol, a dosis baja (20 mg) y en envases pequeños de 14 cápsulas para un tratamiento de 14 días.


CONSEJOS PARA UNA TRANSISICÓN SALUDABLE
Un estilo de vida saludable puede ayudar a mitigar los síntomas durante la reducción o eliminación de la medicación. Se recomienda una dieta balanceada, evitar alimentos que exacerben los síntomas como el alcohol y el café, y mantenerse en un peso saludable. La comunicación con el médico es crucial si se consumen medicamentos con efectos adversos gastrointestinales.