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Turismo Navarra

La Puerta del Juicio, el libro de piedra de Tudela

Una investigación ha recuperado el significado de las 150 escenas que conforman la Puerta del Juicio de la Catedral de Tudela y ha recreado la policromía que pudo lucir el pórtico cuando se construyó hace ocho siglos

Vídeo Puerta del Juicio de Tudela
Vídeo Puerta del Juicio de Tudela
La Puerta del Juicio de Tudela.
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Vídeo Puerta del Juicio de Tudela
  • Conocer Navarra
Actualizada 13/11/2020 a las 15:17

(Reportaje publicado en la revista Conocer Navarra nº 32 con fecha septiembre de 2013. Texto de DIEGO CARASUSÁN y fotografías de BLANCA ALDANONDO Y NURIA G. LANDA).

 

Como todo gran tesoro que se precie, la Puerta del Juicio de la Catedral de Tudela se encuentra ‘escondida’ en el mapa del Casco Antiguo de la capital ribera. Todo aquel que quiere alcanzarla debe recorrer el laberíntico enjambre de calles estrechas que rodean a la seo tudelana, haciendo de su búsqueda toda una aventura en pleno corazón de la antigua Tudela medieval. Pero el esfuerzo merece la pena. Allí, encajonada entre edificios que amenazan con eclipsar su belleza, emerge majestuosa la que está considerada como una de las mayores joyas arquitectónicas, artísticas e históricas de Navarra.

Construida a caballo entre los siglos XII y XIII, la Puerta del Juicio fue levantada a los pies de la catedral tudelana como acceso principal al templo. Y los maestros de la época se esmeraron en su factura ejecutando un pórtico compuesto por un enorme arco formado por ocho arquivoltas apoyadas en 16 columnas, ocho a cada lado de la propia puerta de entrada a la catedral sobre la cual luce un tímpano sustentado por dos mochetas y sendas jambas.

 

EL JUICIO FINAL ESCRITO EN PIEDRA

Pero más allá de servir de acceso a la catedral, la Puerta del Juicio tenía un marcado carácter didáctico. Y es que las portadas medievales eran auténticos ‘libros de piedra’ repletos de esculturas a través de los cuales la Iglesia instruía al pueblo analfabeto en la moral cristiana. Además, y para que el impacto del sermón calara hondo, las imágenes esculpidas en los pórticos lucían completamente coloreadas. De este modo, los espectadores podían distinguir cualquier detalle de cada escena por pequeño que fuera.

El mensaje que transmite la Puerta del Juicio de Tudela va ‘escrito’ en su propio nombre. En ella se muestra una imagen del Juicio Final, día en el que, según las Sagradas Escrituras, Cristo regresará para juzgar a la Humanidad y enviar a los justos al Cielo y a los pecadores al Infierno. Los clérigos de la época pretendían mostrar así a los tudelanos que todos los actos que realizaran en vida tendrían reflejo tras la muerte. Toda una lección de moral contada a través de las 150 escenas escultóricas en las que se divide la Puerta que, a modo de viñetas, conforman este ‘cómic’ medieval.

 

EL MENSAJE OCULTO EN LA PUERTA

Todas esas historias reunidas en la Puerta fueron cayendo en el olvido con el paso de los siglos al igual que lo hizo el color que lucían sus esculturas. El pórtico perdió así gran parte de su valor iconográfico quedando reducido a su función de acceso al templo y como mero soporte de unas bellísimas imágenes que ya casi sabe qué significan.

Con el fin de recuperar ese esplendor perdido, los periodistas de Diario de Navarra Diego Carasusán Cermeño y Blanca Aldanondo Otamendi se embarcaron en una investigación que llevó a ambos a ‘viajar’ en el tiempo hasta la Tudela medieval para rescatar del olvido el verdadero mensaje oculto en la Puerta.

Para ello, y durante tres años, bucearon en decenas de libros, estudios científicos y tesis doctorales en busca del significado de cada una de las 150 piezas que componen el ‘puzzle’ de la Puerta del Juicio. El objetivo era, en definitiva, volver a dar voz a todas esas figuras que, durante siglos, habían permanecido en silencio para el gran público. Así, 800 años después, todos los personajes del pórtico desvelan ahora a los espectadores los motivos por los que se ganaron un hueco en el Cielo o, por otro lado, confiesan los pecados que les llevaron a ser esculpidos en el Infierno.

 

EL COLOR VUELVE A SURGIR

Para hacer llegar el mensaje recuperado de la Puerta a los tudelanos de hoy de la forma más clara posible, Carasusán y Aldanondo decidieron imitar a los constructores originales del pórtico y colorearon la portada utilizando los recursos que ofrecen las nuevas tecnologías. Así, y al igual que en la Edad Media, la comprensión de cada una de las escenas es mucho más sencilla gracias al impacto visual que supone ver las imágenes policromadas como pudieron estar originalmente.

Actualmente no queda en la Puerta resto alguno de pintura, con lo que la recreación del color realizada en el trabajo se basó en otras obras escultóricas o pictóricas contemporáneas al pórtico que todavía mantienen parte de su policromía, además de en la opinión de expertos en arte medieval que han colaborado en el estudio.

En este intento por presentar cómo pudo ser la Puerta hace 800 años, Carasusán y Aldanondo prefirieron no reconstruir las figuras que se encuentran rotas o deterioradas, pero sí reproducir la imagen que, a buen seguro, lució en un tímpano que ahora se encuentra liso y vacío. Atendiendo a la narración del Juicio Final que presenta el pórtico, con bienaventurados en una mitad y condenados en la otra, es muy probable que el tímpano presentara la imagen de Cristo Juez bendiciendo a unos y maldiciendo a otros. Por ello, los autores del trabajo buscaron un pantocrátor típico que sirviera para completar este ‘rompecabezas’ y otorgara un ‘juez’ a este Juicio Final. Tras barajar varias posibilidades, Carasusán y Aldanondo se decantaron por adaptar al tímpano de la Puerta la imagen que luce en la portada de la iglesia de la Magdalena de Tudela, templo románico ubicado a escasos metros de la seo y contemporáneo a la misma. En ella se ve un pantocrátor clásico, con Cristo sentado en su trono y bendiciendo con su mano derecha, escoltado por un tetramorfos -representación simbólica de los cuatro evangelistas-.

 

LAS CUATRO PARTES

Para ponerse en la piel de aquellos tudelanos del siglo XIII y sentir algo similar a lo que debieron experimentar cuando eran aleccionados por el clero ante la Puerta del Juicio hay un ejercicio muy sencillo que se puede realizar todos los días del año. Consiste en esperar a la última hora del día, cuando el sol comienza a perderse por el oeste y las figuras de la Puerta parecen cobrar vida por los reflejos de la luz. Probablemente en ese momento, cuando la noche empezaba a caer sobre la ciudad, los sacerdotes reunían a los tudelanos frente al pórtico para explicar las terribles historias allí recogidas.

Ocho siglos después, para entender en profundidad el mensaje que transmite la Puerta es necesario comprender primero cómo está dividida.

Las dos partes fundamentales, y que ocupan la práctica totalidad del pórtico, son Cielo e Infierno. El Paraíso se abre a la izquierda del espectador mientras el Averno aparece a la derecha.

En el eje central de la portada aparecen los denominados Elementos Comunes. Se trata de escenas que no pertenecen propiamente al Cielo o al Infierno, pero que son esenciales dentro de la narración del Juicio Final. Así, en ellas podemos encontrar a Apóstoles y Evangelistas escoltando a la imagen del Cordero de Dios; ángeles dispuestos a premiar a los bienaventurados con las coronas y cetros que llevan en sus manos; o a seres celestiales anunciando la llegada de Cristo Juez a golpe de trompeta.

La cuarta y última parte en la que se divide el pórtico tudelano es el Génesis. Está compuesta por los 16 capiteles historiados de las otras tantas columnas que sujetan el arco de la Puerta. En ella se narran algunos de los principales pasajes del Génesis, desde la creación de los cielos y los mares o del hombre y la mujer; pasando por el Pecado Original y el destierro del Jardín del Edén de Adán y Eva; hasta llegar a la historia de Noé y su arca o el sacrificio de Abraham e Isaac. De este modo, incluyendo dentro de la Puerta estas escenas del Génesis, el diseñador del pórtico ofrecía a los espectadores la historia completa de la Humanidad contada por la Iglesia, desde la creación del mundo hasta el día del Juicio Final.

 

UN INFIERNO ÚNICO EN EL MUNDO

El Juicio Final es un tema recurrente en las portadas románicas y góticas de las catedrales cristianas, pero la de Tudela tiene una característica que la convierte en única. Se trata de su Infierno y, más concretamente, del espacio dedicado a él, llegando a ocupar la mitad del pórtico. De hecho, si se enumeran las dovelas, se puede comprobar cómo el Averno tudelano está dividido en 50 escenas distintas, mientras que el Cielo cuenta con dos menos -48-.

Pero no sólo es el espacio que ocupa lo que hace singular al Infierno tudelano, sino también la extraordinaria variedad de castigos aplicados a los condenados que se pueden ver. Tal es la diversidad de torturas plasmadas que el diseñador del pórtico utilizó todas aquellas formas de castigo que encontró en los textos cristianos de la época…, pero también de las leyendas musulmanas que se seguían contando en la Tudela medieval por la comunidad árabe.

 

LOS JUDÍOS, PROTAGONISTAS

En cuanto a los pecados, el más castigado en la Puerta es el de la Avaricia, llegando a ser protagonista de casi la mitad de las escenas del Infierno. Obviamente, este hecho no es gratuito. La Tudela de la época era una ciudad próspera gracias a los frutos que daba su huerta y al auge comercial favorecido por su estratégica localización geográfica entre los reinos de Castilla y Aragón. Así, y junto a los tradicionales oficios de la época, fueron apareciendo otros relacionados con la actividad comercial como el de los cambistas, prestamistas o banqueros, labores que eran ejercidas, principalmente, por la comunidad judía de la ciudad.

Los judíos estaban en el ‘punto de mira’ de la catedral. Además de las tradicionales diferencias entre judíos y cristianos, la aversión a los hebreos tenía otros motivos más prosaicos. Y es que los judíos estaban exentos de pagar impuestos al templo gracias a los privilegios otorgados por los reyes, a los que les interesaba mantener en la ciudad a aquellos que controlaban el dinero y les podían otorgar préstamos en tiempos de guerra. De este modo, conforme los judíos prosperaban, los ingresos de la catedral bajaban.

Ante esta situación, el diseñador de la Puerta del Juicio no escatimó espacio en denunciar las supuestas prácticas fraudulentas cometidas por los comerciantes judíos de Tudela incluyendo entre los réprobos en el Infierno a panaderos, carniceros o vendedores de telas, pero también a cambistas, prestamistas o banqueros, haciéndoles así protagonistas del pecado de la Avaricia y, por extensión, en los principales condenados por el pórtico.

Así, por encima del mensaje religioso, la Puerta se presenta ahora como una crónica social escrita en piedra que enseña a los visitantes del siglo XXI las preocupaciones que tenían los tudelanos del siglo XIII. Es, en definitiva, un ‘periódico’ de 800 años de antigüedad que permite a los espectadores viajar en el tiempo y descubrir esa Tudela medieval donde cristianos, musulmanes y judíos compartían una misma ciudad.

 

LA PUERTA DEL JUICIO 2.0

La edición del libro ‘La Puerta del Juicio’ es tan sólo el primer paso de un proyecto de mayor envergadura que tiene por objetivo difundir todo lo posible la investigación realizada por Diego Carasusán y Blanca Aldanondo. Con esta meta se unieron desde un principio las cuatro partes implicadas en esta iniciativa -Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Tudela, Fundación Diario de Navarra, y Amigos de la Catedral de Tudela- que, junto a los autores del trabajo, se comprometieron a destinar todos los beneficios obtenidos con la venta del libro a futuros desarrollos de la obra.

Ahora, la intención de Carasusán y Aldanondo es utilizar las nuevas tecnologías para ofrecer una visión distinta de la Puerta del Juicio, más interactiva y atractiva para sectores de la población como el infantil o el juvenil. Así, el libro original se convertirá en breves fechas en una aplicación informática para tablets Android. La realización y puesta en marcha de esta iniciativa correrá a cargo de los programadores tudelanos Belén García e Ignacio Alzórriz.

En concreto, esta aplicación posibilitará al usuario ‘pasear’ virtualmente por la superficie de la Puerta a través de la pantalla táctil de la tablet, permitiendo ampliar la imagen del pórtico para contemplar con detalle cada una de las 150 escenas escultóricas de la Puerta. Una vez elegida la dovela a consultar, el usuario podrá acceder a toda la información de la misma pulsando con su dedo la imagen en cuestión. “La idea es ofrecer una herramienta ágil, que sea muy intuitiva y atractiva. Queremos que el usuario de la aplicación disfrute con la experiencia de ir descubriendo por sí mismo todas esas historias ocultas que se esconden bajo cada escena de la Puerta”, indican García y Alzórriz, quienes invitan a disfrutar de la aplicación ante el mismo pórtico de la catedral. “Queremos que la aplicación sirva a todos aquellos que se la descarguen para descubrir esta joya del patrimonio tudelano pero, sobre todo, para que se acerquen a ella y la contemplen in situ en todo su esplendor”, señalan.

La intención de Carasusán y Aldanondo es hacer coincidir el lanzamiento de la aplicación con el inicio del curso en colegios e institutos para que ésta sirva de herramienta didáctica a los alumnos de Historia y Arte. Además, la aplicación va dirigida también a aquellos turistas que visitan la Catedral de Tudela y desean información adicional sobre la Puerta del Juicio. Según apuntan los autores del trabajo, la aplicación puede servir además para promocionar el pórtico de cara al exterior, ya que ésta podrá ser descargada por todos aquellos usuarios de tablets de sistema Android.

Para ahondar en este objetivo de difundir el trabajo con la ayuda de las nuevas tecnologías, Carasusán y Aldanondo tienen en mente otros posibles desarrollos como la colocación ante la Puerta de una pantalla táctil gigante en la que vecinos y turistas podrían consultar la información del pórtico o, incluso, la instalación de un sistema láser que permitiera proyectar sobre la piedra de la Puerta la recreación policromada del pórtico.

 

EQUIPO DE COLABORADORES

 

Además de toda la documentación bibliográfica consultada, la investigación realizada por los periodistas Diego Carasusán y Blanca Aldanondo se ha apoyado en los conocimientos de 24 expertos en la materia. Todos ellos formaron un grupo multidisciplinar en el que han participado especialistas en historia, arte, arquitectura, iconografía medieval, teología, documentación y archivística, música, informática, y diseño gráfico.

 

FICHA DEL LIBRO

 

 

  • Título: ‘La Puerta del Juicio’
  • Autores: Diego Carasusán y Blanca Aldanondo
  • Páginas: 366
  • Editorial: Diario de Navarra
  • Colaboradores: Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Tudela, Amigos de la Catedral de Tudela, y Fundación Diario de Navarra
  • Precio: 14 euros
  • Distribución: En librerías de Tudela y la Ribera; en la delegación de Diario de Navarra en Tudela (plaza Sancho El Fuerte, 7); y en Pamplona en la oficina de Diario de Navarra de la calle Zapatería

 

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