Fútbol sala
El adiós emocionado del 'murcianico de Murchante' tras 14 temporadas en el ATP
David García, murciano de 40 años, disputará este sábado su último partido, el 389, con la camiseta del ATP Ribera


Publicado el 16/05/2026 a las 05:00
Con emoción contenida, rodeado de los suyos y sus compañeros, David García Beltrán (Murcia, 15/12/1985), se despidió este viernes del club de su vida, el Ribera Navarra Fútbol Sala, en un acto que sirvió de preludio al homenaje que club y afición le tributarán hoy al término del partido que disputarán en el Ciudad de Tudela ante Jimbee Cartagena a las 13:00. Acto seguido, su camiseta con el número 2 se elevará al ‘cielo’ del Ciudad de Tudela para ser retirada en su honor.
Entonces, el ‘murcianico de Murchante’, donde vive, cerrará su trayectoria deportiva con 389 partidos y, al menos, 120 goles en Primera División con su Ribera -líder de ambos registros-, al que llegó en el lejano verano de 2012 para formar parte de un equipo nobel en una élite de la que tan sólo había disfrutado la temporada previa. Su labor en estas 14 temporadas, 10 de ellas, las mejores del club, con José Lucas Mena ‘Pato’ en el banquillo, le han hecho acreedor de ser la mayor leyenda naranja.
Un adiós duro, marcado por el descenso del club tras una aciaga temporada protagonizada por una gestión lastimosa en todos sus frentes, pero que no debe empañar una trayectoria admirable.
Como logros, destacan las últimas 14 temporadas del club en Primera División, así como la clasificación para siete playoff, cinco Copas de España, una Final Four de Copa del Rey y el haber vestido la camiseta de la Selección Española. Además, en septiembre de 2021, David levantó la hasta ahora única Copa Navarra del club.
Catorce temporadas de recuerdos imborrables que quedaron concentradas ayer en un acto celebrado en el Ciudad de Tudela. En él, el cierre, “un hombre de pocas palabras”, como él mismo atestiguó, reconoció la dificultad del momento. “Quiero agradecer a todos los riberos, directivos, entrenadores -Cone estuvo presente-, jugadores... He vivido momentos muy buenos y muy malos, pero me quedo con los valores que me habéis dado. Aquí estaré siempre, seré un aficionado más”, indicó el capitán, cuya voz se enterneció al hablar de sus pequeños, también presentes.
“Mis hijos dicen que son del Ribera, lo tienen inculcado, y son valores que no se pueden perder”, aseguró. Dio las gracias a Ramón Lázaro por la retirada de la camiseta. “La carrera de un profesional está ligada a los títulos, y me quedo con esa espinita, pero tener su camiseta retirada creo que es el mayor logro de todo jugador, y quedará grabado en mi corazón”, afirmó.
Un acto que comenzó con la intervención de Lázaro, que destacó que David “ha representado como pocos lo que significa defender este escudo”. “Es un referente y un ejemplo de compromiso, trabajo, humildad y lealtad. En los buenos y en los malos momentos siempre ha defendido a este club con orgullo, respeto y entrega, y muchos han encontrado en ti un modelo a seguir”, indicó el dirigente, que continuó deshaciéndose en elogios hacia el capitán. “Personas como tú son las que construyen la historia de los clubes. Gracias por todo, David”, señaló Lázaro.
David “No estoy preparado, pero creo que es lo mejor”
Será pasado el mediodía de hoy cuando David se enfunde por última vez su camiseta naranja y se coloque por última vez un brazalete que tantas y tantas veces ha portado. Una decisión meditada que afronta con ganas de descansar y con un horizonte cuyos interrogantes se irán desvelando poco a poco.
¿Cómo decidió que había llegado el momento?
Creo que el cuerpo es sabio y te lo dice poco a poco. Ha llegado un punto en el que necesito un descanso físico y mental, y también pensando en el día de mañana con mi familia y mis hijos, por eso pensé que lo mejor era echarme a un lado.
¿Cómo lo han llevado en casa?
Mis hijos todavía son pequeños, y a mi mujer le apena muchísimo porque sabe del sentimiento que tengo con el Ribera, pero lo entiende y me ha apoyado en estos momentos, que son difíciles. Ellos son lo mejor que me ha dado este club.
¿Estás preparado para la última vez?
No, no… He tenido una rutina durante 22 años y no estoy preparado mentalmente, pero creo que es la mejor decisión. Al final, es adaptarte. Y no me desligo del fútbol sala porque amo este club, mis hijos son del Ribera, y yo también.
¿Con qué se queda de estas 14 temporadas?
Sería difícil buscar un recuerdo concreto. Pero me quedo viendo cada sábado la Caldera llena, a los aficionados disfrutando, y ganando partidos mágicos. Creo que son los mejores recuerdos y el mayor orgullo que me puedo llevar.
La pega, el triste final deportivo.
Por una vez en mi vida, he mirado por mí. Siempre había antepuesto al club por mi familia y mi salud, hasta ahora, aunque deportivamente no era lo idóneo. Un descenso que es un paso atrás, pero hay que coger impulso y mirar al futuro porque se pueden hacer grandes cosas.
¿Qué va a hacer David ahora?
Quiero tranquilidad. Necesito asimilarlo, que es un cambio muy brusco. Descansar, estar con mi familia y con mi gente. Voy a seguir formándome para estar vinculado a este deporte, pero eso será más adelante. Ahora seré un aficionado más del Ribera y haré lo que haga falta, aunque sea tocar el bombo con los aficionados.
¿Cómo ves ese primer día sin fútbol sala?
Está muy cercano pero todavía no soy consciente. Pero por suerte tengo una familia muy bonita. Ha venido mi hermano, mi mejor amigo, mis padres… Con su apoyo van a tapar un poco tantas emociones. El cambio brusco será el lunes, cuando me tenga que vestir para entrenar y no me ponga la camiseta. Lo intentaré llevar lo mejor posible y, si necesito ir a un psicólogo, lo haré. Pero ahora, por ahora, lo llevo bien.