Turismo Navarra

Así es el sendero que une Pamplona y San Sebastián entre bosques que destaca la revista National Geographic

Frondosidad de los bosques, ruinas con siglos de historia, monumentos naturales imponentes

Varios turistas bañándose en la cascada de Ixkier, por la que transita el río Larraun y paraje al que se llega a través de la vía verde del Plazaola, principal punto de interés tanto para vecinos como personas que visitan Lekunberri
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La cascada de Ixkier es solo uno de los atractivos naturales de esta ruta
Varios turistas bañándose en la cascada de Ixkier, por la que transita el río Larraun y paraje al que se llega a través de la vía verde del Plazaola, principal punto de interés tanto para vecinos como personas que visitan Lekunberri

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Inés Pascal

Publicado el 06/06/2025 a las 05:00

Se acerca el inicio del verano, las buenas temperaturas, las actividades al aire libre. Quizá una de tus favoritas sea pasear rodeado de naturaleza y descubrir paisajes exuberantes que no creías tan cercanos. Si es así, apunta, porque la revista National Geographic ha destacado recientemente una ruta que conecta Navarra con la provincia de Gipuzkoa.

Se trata de la Vía Verde del Plazaola, un sendero que sigue el rastro del ferrocarril del Plazaola y te lleva desde la cuenca de Pamplona hasta Leitzaran (Gipuzkoa). Allí donde el pequeño ferrocarril local serpenteaba hasta su clausura a mediados del siglo XX, ahora puedes apreciar parajes espectaculares repletos de enormes hayas y robles, ferrerías ancestrales en ruinas o diversos homenajes al deporte rural vasco. Pero vayamos analizando poco a poco…

La Fundación de los Ferrocarriles Españoles explica en su página web que, tras alcanzar Pamplona en 2024, el sendero cuenta actualmente con 77km habilitados para el senderismo y el turismo en bici. Si comenzamos el recorrido desde la capital navarra, el primer tramo nos hará pasar por las localidades de Sarasa, Iza, Arakil e Irurtzun.

PAMPLONA-IRURTZUN

Al principio, sobre el paisaje destacan los campos de cereal y los pequeños bosques de quejigos y encinas. Entre los principales monumentos de este tramo destacan el viaducto de Gulina, el puente más largo de todos los que atravesaba el antiguo ferrocarril; el monasterio de San Esteban, de origen medieval; la foz de Oskia, un desfiladero en el río Arakil; y el balcón de los buitres, una atalaya imponente cercana al desfiladero de Dos Hermanas.

DOS HERMANAS-LEKUNBERRI

Al inicio de este segundo tramo se produce un cambio en el paisaje, que se torna más verde y frondoso, repleto de pastos, valles, caseríos, etc. El primer paso es recorrer dos túneles que, aunque debidamente señalizados, requieren atención para no desviarse del camino. Una vez atravesamos la pasarela sobre el río Larraun, pasaremos por el área de descanso de Kaxarna y, a continuación, por los senderos locales de Arakil que nos llevarán a los restos del antiguo castillo/baluarte del Reino de Navarra.

Tras una merecida visita, la vía continúa hasta la localidad de Latasa, punto de conexión entre la Vía Verde del Plazaola y la Vía Verde del Bidasoa. A partir de aquí el camino se adentra en zonas boscosas, destacando una zona del municipio de Larraun que guarda los restos de muros de fábrica del antiguo ferrocarril y acompaña el curso del río. Un poco más adelante, esas mismas aguas desembocan en la espectacular cascada de Ixkier, con mirador y área de descanso construida con viejas ruedas de piedra de los molinos. Después de esta panorámica, ya queda poco para llegar a la estación de Lekunberri, otro punto clave del recorrido.

LEKUNBERRI-LEITZA

Al salir de la estación de Lekunberri el camino continúa durante 15km sin atravesar ningún núcleo de población. Y este es el momento de los túneles… si recorres este tramo, tendrás que atravesar nada menos de 17 túneles de distinta extensión. ¡El más largo de todas las vías verdes de Europa se encuentra entre ellos! Se trata del túnel de Uitzi (2.700 metros) para el que la página web de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles recomienda, como en el resto de casos, llevar iluminación.

Dos cicloturistas atraviesan un túnel de la Vía Verde del Plazaola.
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Dos cicloturistas atraviesan un túnel de la Vía Verde del Plazaolaarchivo
Dos cicloturistas atraviesan un túnel de la Vía Verde del Plazaola.

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Durante este tramo, los túneles se intercalan con la frondosidad de los bosques que refresca la ruta especialmente en los meses de más calor. Sin embargo, conforme avanzamos también pueden observarse zonas más despejadas para admirar valles y montañas. Entre ellas llaman la atención la panorámica tras salir del túnel de Uitzi o el barrio de Erasote, donde se localiza el “parque de la piedra – Peru Harri” y se realiza un amplio homenaje al deporte rural, la mitología, la cultura y la lengua vascas.

Este tramo finaliza en la estación de Leitza, localidad que bien merece una visita a sus casonas de piedra con flores que colorean los balcones y sus calles estrechas que han servido de escenario para películas como “Ocho apellidos vascos”, “Dantza” y “La buena nueva”.

LEITZA-FINAL DEL CAMINO

De nuevo, se produce un cambio en el paisaje. El valle se va cerrando y el camino sigue la sinuosidad del río Leitzaran, que ha sido considerado como la mejor aliseda de Gipuzkoa y alberga especies amenazadas como el tritón pirenaico, el desmán del pirineo y el visón europeo. Para atravesar este cauce el sendero cuenta con un gran número de puentes que se intercalan con otros 32 túneles. Así, llegamos hasta la muga, donde, a tan solo 50 metros de la vía, nos topamos con las Minas del Plazaola, que dieron origen al antiguo ferrocarril. Esta joya histórica atrae cualquier mirada, pero si eres amante de la arqueología industrial, disfrutarás de los hornos de calcinación y cargaderos, así como de las ruinas de la antigua cantina de la zona. Tan solo debes seguir una pista señalizada a la derecha.

Un tramo de vía del antiguo Plazaola
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Un tramo de vía del antiguo PlazaolaSESMA BERGACHORENA, JAVIER
Un tramo de vía del antiguo Plazaola

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El siguiente municipio, Olloki, se presenta como un paraje similar por contener los restos de la ferrería y la estación de tren, además de las ruinas de una fábrica de pasta de madera, las viviendas de los obreros y una central hidroeléctrica subterránea.

El camino prosigue junto al río Leitzaran hasta que se junta con el Oria, en el paraje de Matxinbarrena, donde las aguas se mezclan en una sucesión de cascadas. El punto final de este paisaje llega en el paso de Sorgin-Bide o Txapela de Bertxin, momento en el que entramos en el término municipal de Andoáin. Una vez alcanzamos el centro urbano, merece la pena visitar el parque rural de Otieta, puerta natural de entrada al valle Leitzaran. Además, destaca el puente de Unanibia, conocido como “puente de las brujas”, de piedra de mampostería con tres ojos.

¡Y ya llegamos a los últimos kilómetros! Es el turno del túnel más largo del tramo vasco, el túnel de Otieta (300 metros), que nos conducirá al viaducto de Auzokalte. Recorriendo este monumento magnífico, alcanzaremos el ayuntamiento de Andoáin y habremos terminado los 77 kilómetros que se anunciaban desde Pamplona. Si queremos seguir hasta San Sebastián, existen dos opciones: coger el tren de cercanías o continuar durante 14km desde Andoáin en dirección Urnieta-Hernani-Astigarraga-Donosti, en su mayoría por carriles bici.

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