Cinco bosques de Navarra que merece la pena visitar en otoño
Te traemos cinco excursiones en Navarra en los que conectar con la naturaleza y mejorar tu bienestar físico y mental este otoño, más allá de la afamada Selva de Irati, el bosque de Orgi o el Señorío de Bertiz


Actualizado el 03/10/2024 a las 10:33
¿Que Navarra es increíble en cualquier época del año? Muy cierto. ¿Que su belleza se eleva hasta la máxima potencia en otoño? Más cierto todavía. Los bosques navarros ocupan casi un 60% del territorio, convirtiendo a Navarra en la comunidad con mayor superficie forestal. Imagina, entonces, la cantidad de escenarios idílicos con los que cuenta para darte un buen baño de bosque y recargar las baterías personales para el nuevo curso que acaba de empezar. No, las vacaciones de verano no son nunca suficiente descanso. Toma nota porque aquí te traemos 5 bosques de Navarra en los que conectar con la naturaleza y mejorar tu bienestar físico y mental este otoño, más allá de la afamada Selva de Irati, el bosque de Orgi o el Señorío de Bertiz.
Los robles milenarios de Etxarri Aranatz


Comenzamos por un paseo ideal para hacer con niños que os adentrará en un majestuoso bosque de robles con más de 1.000 años de antigüedad. Se trata de una ruta circular sencilla de unos 5 kilómetros y medio, que puede alargarse hasta los dólmenes.
El camino parte justo antes del camping de Etxarri-Aranatz, donde existe un parking. Después, basta conseguir los carteles para realizar esta ruta didáctica en la que aprenderéis mucho sobre los diferentes árboles del recorrido gracias a los paneles explicativos.
Bosque de Basajaunberro


Continuamos con otro sencillo camino en Roncesvalles que serpentea entre árboles y praderas por un lugar cuyo nombre hace referencia a Basajaun, el señor del bosque, un personaje de la mitología vasca. Una bonita historia para contar a los más peques de la casa mientras caminamos por estos parajes en los que, además, dicen que acogieron aquelarres. Por eso se incluye dentro de la Ruta de la Brujería de Navarra.
El hayedo encantado de Urbasa


Vamos con un poco más de magia y misterio, esta vez en Urbasa. Aquí hayamos un bosque que invita a despertar la imaginación gracias a las curiosas formas que crean las rocas vestidas de espeso musgo. Prestad atención porque bien podría ser el hogar de los iratxoak, divertidos duendecillos que habitan los bosques navarros.
El punto de partida para sumergirnos en el Hayedo Encantado es el Centro de Interpretación de Urbasa. Aquí no existe una única ruta: desde la caseta y los aparcamientos cercanos parten varios senderos señalizados. Si vas con niños, el camino de Morterutxo es el más sencillo y es muy curioso: un itinerario interpretativo que nos regala vestigios del trabajo de los carboneros, unas hayas con formas espectaculares y una magnífica panorámica desde la cumbre.
Los robles monumentales de Jauntsarats


Nos vamos ahora hasta Basaburua, a una media hora de Pamplona. Allí, en Jauntsarats, encontramos un bonito bosque de robles declarados 'Árboles monumentales de Navarra'. Se trata de un sendero sencillo que alterna bosque con zona de caseríos en los que es fácil ver cerdos, burros, ovejas... Un plan ideal para hacer con niños.
Bosque de Leitzalarrea


¿Te apetece descubrir un bosque menos conocido pero extraordinario? Nos vamos hasta las inmediaciones del bello pueblo de Leitza, para realizar una excursión a la que no le falta de nada: riachuelos, hayas imponentes, ganado, praderas inmensas, restos megalíticos... y un abetal, el de Izaieta, declarado Monumento Natural, que es una especie de isla forestal protegida y cercada, un verdadero jardín botánico, con 37 especies forestales identificadas con fichas.
Al bosque de Leitzalarrea se accede desde el área recreativa de Ixkibar, a unos 7 kms de Leitza. Un entorno idílico para pasar un buen rato en familia.
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