Permanencia

¿Quién tira del carro en este equipo?

Sin personalidad, Osasuna está metido en el fango, una situación nueva para todos

Manolo González
AmpliarAmpliar
Manolo González, entrenador del Espanyol, abraza con Aimar OrozJ.P. URDIROZ
Manolo González

CerrarCerrar

Fernando Ciordia

Publicado el 18/05/2026 a las 05:00

Tradicionalmente, cualquier osasunista sabe a la perfección que el equipo siempre ha sido sufridor. La hinchada ha vivido angustiosas experiencias por las clásicas limitaciones presupuestarias y ahora vuelve a remangarse para pisar el fango. No hay más que ver el apoyo que se brindó a los jugadores con el tremendo varapalo.

En eso no hay duda. Y nada tiene que ver con que hubiera ilusión por ir a Europa, nunca exigencia, ya que la afición valora mucho la permanencia después de lo que sucedió hace unos años.

La pregunta es si el vestuario va a ser capaz de sobrellevar esta situación que para todos o casi todos es nueva. Osasuna ha conquistado en las últimas temporadas salvaciones tranquilas y parecía que seguiría el mismo camino, pero la caída ha sido en picado. Desde que se ganara al Real Madrid, 9 puntos sobre 36. Con la de ayer, cuatro jornadas perdiendo.

Todo ha sido inesperado para un vestuario que celebró la salvación cuando se ganó al Sevilla. Hubo piña con parabienes de los jugadores destacando que se estaría otro año más en Primera, a lo que siguió una vuelta al campo que ahora produce el sentimiento contrario solo por recordarlo. “Por mirar arriba nos hemos descuidado”, decía Lisci en la previa del decepcionante encuentro.

Tampoco se sabe si Osasuna llegó a pelear con convicción para ir a por Europa, en un año de fácil acceso, porque aquellas declaraciones de Budimir tras ganar al Girona quedaron en un oasis. O bien se dejó llevar, camino que está reñido con sacar puntos para que te lleven a donde sea, comenzando por la salvación. El equipo llegó ayer a estar sobrepasado y bloqueado, sin líderes en el campo que transmitieran lo que estaba en juego. ¿Quién tiró del carro?

Hubo miedo siendo además una plantilla entrada en años. Víctor, un joven, no lo tuvo. Y llamó la atención lo tarde que entró Kike Barja, revulsivo acertado de otras tardes no solo con la pelota, también con su espíritu. El fútbol, en una ocasión así, depende del carácter, y más en un equipo pasional como Osasuna, amén de tener un patrón de fútbol por supuesto. Se echó de menos un grito a tiempo, un gesto, un lenguaje no verbal que hiciera creer en algo.

¿PASAR PÁGINA YA?

“Ya hemos hablado y vamos a ir con todo a Getafe”. Así resumía Lisci el sentir del vestuario, palabras que debieron de sorprender al aficionado escuchándolas de vuelta a casa en la radio del coche porque el disgusto todavía estaba caliente y durará varios días. “¿No cree que para la afición es difícil de asimilar el mensaje de pasar página viendo la deriva?”, le replicó un periodista con acierto al italiano, que acostumbra a proteger a sus futbolistas con sus declaraciones.

No es momento de actos de fe, sino de reconstrucción desde la autocrítica, con argumentos y no con frases hechas, y de sacar la personalidad. Al proyecto que ha ido creciendo año tras año y que esta temporada presentaba seguramente la mejor plantilla, no para sufrir, le ha salido una grieta que debe cerrarse el sábado. Se trata de evitar un drama que no estaba en la cabeza de nadie. Cruzado este puente, si se cruza, llegará el momento de la reflexión.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora