Los turistas británicos se quejan de los jubilados españoles por ocupar la primera línea de playa en Benidorm
Las primeras sombrillas y toallas llegan antes de las seis de la mañana para asegurarse los mejores sitios frente al mar


Publicado el 28/07/2023 a las 06:00
Apenas pasan siete minutos de las seis de la mañana y la primera fila en la playa de Levante de Benidorm (Alicante) es una realidad. "Me levanto a las 5:40", explica Poli González, jubilado de Ciudad Real. "Vengo una vez al año en julio y me gusta tener mi primera fila", afirma. A estas horas, aún con la noche cerrada, la fotografía en Benidorm es una mezcla extraña de unos pocos jóvenes que apuran las últimas horas de la noche y de jubilados, la mayoría, que aprovechan, en su caso, las primeras horas de la jornada. "Cada uno vive sus vacaciones", responde Francisco Pérez. En los últimos días, la playa de Levante de Benidorm ha vuelto a ser protagonista. Un reportaje del diario británico Daily Mail, uno de los más leídos en el país, ha desatado las hostilidades. Su título: "Gracioso momento en el que los lugareños de Benidorm son atrapados instalando sus hamacas en medio de la noche para vencer a la multitud de turistas británicos" .
"Por aquí no paso", advirtió Pedro Medina, originario de Vitoria. "Nos han llamado racistas y xenófobos. Llevo aquí 30 años y me levanto pronto para tener mi primera línea. Si ellos la quieren los mismo que madruguen y no estén de fiesta y montando jaleo como hacen", añadió.
Una polémica a la que ha tenido que salir al paso el consistorio benidormí. "Tradicionalmente hay gente que se levanta muy temprano para asegurarse un sitio en primera línea de la playa, más cercana a la costa, y quedarse allí toda la mañana disfrutando del mar", explicó hace unos días Mónica Gómez, concejala de Playas y Medio Ambiente de Benidorm. Sin embargo, "hay gente que saca sus pertenencias a esta hora de la mañana y se va a casa, y eso es algo que no está permitido", añadió.
"Yo estoy aquí hasta las dos menos cuarto y ya recojo y me voy", señaló el jubilado vitoriano. "Se rumorea que puede venir la policía y multar", respondió José Palacios, madrileño.
La normativa municipal de la localidad alicantina establece la "prohibición de abandonar enseres en el espacio público". Una acción que "implica la intervención de la Policía Local, con potestad de retirar los objetos personales e incluso imponer una sanción, que podría llegar hasta los 750 euros", advierte la ordenanza.
"¿La verdad? Yo nunca he visto nada", aseguró Medina. "¿Policía? Llevo aquí desde el 30 de junio y los habré visto pasar una o dos veces por el paseo", apostilló Palacios.
Tras una breve charla con Medina y con Palacios, los primeros rayos de sol asoman ya por las montañas. En ese momento, sobre la arena, la primera línea de playa ya cuelga el 'sold out'. Las toallas y las sombrillas ya forman una hilera. "Es lo que hay, si quieres tener la brisa del mar hay que madrugar. Si no puedes hacer como los británicos, seguir roncando", afirmó Palacios.