¿Hay riesgo de más danas este otoño tras tanto calor?

Mar muy cálido. Las altas temperaturas siguen caldeando el Mediterráneo, un factor de peso para la gota fría, pero no determinante, dicen los expertos

Efectos de la DANA en varias zonas de Valencia, viernes 1 de noviembre /
AmpliarAmpliar
Efectos de la DANA ocurrida en la Comunidad Valenciana el pasado otoño
Efectos de la DANA en varias zonas de Valencia, viernes 1 de noviembre /

CerrarCerrar

Agencia Colpisa

Actualizado el 09/09/2025 a las 10:06

El verano meteorológico que acabamos de dejar atrás ha sido, junto al de 2022, el más cálido desde al menos 1961. Entre el 3 y el 18 de agosto, coincidiendo con la ola de calor, las temperaturas llegaron a estar hasta 6ºC por encima de lo normal. Ese ambiente extremadamente cálido ha contribuido a caldear el Mediterráneo, concretamente la zona comprendida entre Alicante, Gerona y Mallorca (el Mar Balear), un factor preocupante que puede favorecer las lluvias torrenciales este otoño.

A estas alturas nadie olvida la violenta dana del pasado 29 de octubre en Valencia, que además tuvo lugar cuando el mar estaba más cálido de lo normal. Y este verano la temperatura de la superficie del agua en el litoral mediterráneo ha llegado incluso a superar a la del aire. El pasado 1 de julio en el municipio murciano de Los Alcázares, a orillas del Mar Menor, la temperatura del aire fue de 28°C, mientras que el agua estaba a 28,3°C; y el 17 de agosto la temperatura media en el Mar Balear alcanzó los 28,6ºC. Ese mismo día en la playa de Valencia llegó a 29ºC. Los expertos sostienen que este calor en la superficie del mar es el "combustible" para fenómenos meteorológicos extremos, como las danas.

El aumento de la temperatura del mar funciona como un potenciador de estos temporales y los puede volver más dañinos al cebarlos de energía. El proceso es el siguiente: el agua caliente se evapora más fácilmente y el aire se torna más húmedo y cálido. Así, cuando choca con capas más frías de la atmósfera, se crean condiciones propicias para la formación de tormentas tan súbitas e intensas como la dana.

Jorge Olcina, catedrático de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Alicante, donde imparte clases de Ordenación del Territorio, Climatología y Riesgos Naturales, afirma que el calentamiento del Mediterráneo "no es nada nuevo", y que año tras año "vuelve a cumplirse esa tendencia de temperaturas por encima de 27 o 28 grados a comienzos de septiembre". 

RESERVORIO DE ENERGÍA

Todos los estudios indican que el Mediterráneo es una de las cuencas marinas del mundo que más se ha calentado en los últimos 40 años (1,5ºC desde 1980), "el doble de lo que lo ha hecho el aire sobre este mar". Por tanto, apunta Olcina, "se está convirtiendo en un reservorio de energía, muy especialmente en los meses de verano y otoño". El profesor destaca la capacidad del mar para retener el calor absorbido. "Aguanta mucho más la temperatura que el propio aire". Y un Mediterráneo cálido, razona, es un mar "muy potencialmente inestable, que transfiere mucha energía a la atmósfera, lo que hace que se formen nubes muy enérgicas, muy cargadas de agua que la descargan en grandes cantidades en poco tiempo. El que esté el Mediterráneo tan cálido incrementa la cantidad de agua y sobre todo la intensidad", sostiene. 

Al catedrático alicantino no le preocupa tanto que lluevan 300 litros, sino que caigan 150 en una hora. "Eso es lo que supone el desastre porque genera crecidas súbitas de ríos y barrancos, y prácticamente no hay margen de maniobra para poder actuar". Por eso, cree que esta situación obliga a una vigilancia extrema de las condiciones atmosféricas, "como ya está haciendo la Aemet de manera perfecta", precisa, y sobre todo de informar "inmediatamente" a la población si se produce un aviso rojo por lluvias torrenciales. "No podemos perder una vida humana más por este tema". 

Olcina remarca que aunque será un otoño complicado, "a estas alturas no sabemos si se va a producir una dana o no. Lo que sí sabemos es que tenemos el factor de base, que es el agua del Mediterráneo, por eso la vigilancia atmosférica tiene que ser extrema", subraya.

José Ángel Núñez, jefe de Climatología de Aemet en la Comunidad Valenciana, recuerda que las lluvias torrenciales otoñales son fenómenos atmosféricos que se nutren de la energía acumulada en el mar, "pero no es preciso un mar excesivamente cálido, porque estos episodios no se producen a mitad de agosto, cuando normalmente está el mar más cálido, sino a partir de mitad de septiembre y sobre todo en octubre y noviembre, cuando el mar ya está enfriándose, alrededor de 21ºC".

NECESARIA PERO NO SUFICIENTE

Para desencadenar temporales tan violentos "se necesita una configuración atmosférica adecuada y, si se produce, la importancia de la temperatura del mar será relativa a la masa de aire que lo sobrevuela, es decir a la diferencia de temperatura entre el aire y el mar (a más diferencia, más inestabilidad); pero si no se produce la situación atmosférica adecuada, el mar por sí mismo no es capaz de generar lluvias torrenciales", aclara Núñez. A día de hoy, solo con la temperatura del agua del mar, "no podemos decir si va a haber o no lluvias torrenciales en las comunidades del Mediterráneo, ya que no sabemos si se va a producir la configuración atmosférica favorable". 

Otros años, explica el meteorólogo, a un mar cálido en verano le ha seguido un otoño seco con la energía acumulada disipándose progresivamente conforme avanzaba la estación. Núñez opina que hasta el corto plazo, "de siete a diez días antes del fenómeno", no se puede anticipar si se producirá o no la gota fría". Aun así, no conviene bajar la guardia. De hecho, los estudios de atribución rápida que se hicieron sobre la dana del 29 de octubre indicaron que estos fenómenos "son ahora un 12% más intensos y el doble de probables, prec

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora