Fauna
Fracasan tres de los seis pollos de quebrantahuesos nacidos este año en Navarra
Según un estudio del CSIC y de la Universidad de Lleida (UdL), la población de quebrantahuesos en el Pirineo en el año 2020 era de entre 937 y 1.119 ejemplares


Actualizado el 17/05/2024 a las 11:06
De los seis nidos de quebrantahuesos conocidos este año en Navarra, han fracasado en la reproducción tres, según han difundido este viernes desde Guarderío de Medio Ambiente.
El personal del Grupo de Intervención en Altura de Navarra (GIAN) que ha accedido a los nidos ha encontrando un pollo muerto, un huevo entero y restos de cáscaras de huevo, que serán analizados para determinar las causas de los fracasos.
Según publica la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, esta especie estuvo al borde de la extinción el siglo pasado. En los años 80 del siglo XX quedaban entre 20 y 30 parejas en Pirineos y un par de parejas en la Sierra de Cazorla. El último ejemplar de esta sierra desapareció en 1988.
Desde 1980 las acciones de conservación llevadas a cabo en Navarra, Aragón y Cataluña han permitido recuperar la población en las montañas pirenaicas.
Según un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el que ha participado la Universidad de Lleida (UdL), la población de quebrantahuesos en el Pirineo en el año 2020 se situaba entre 937 y 1.119 ejemplares, de los que el 36% pertenecen a la fracción reproductora. Pese a que esta franja ha experimentado un aumento medio del 3,3% anual en el período de estudio, la tasa de incremento poblacional se ha reducido hasta el 2,3% durante la última década.
De los seis nidos de quebrantahuesos conocidos este año en Navarra, han fracasado en la reproducción tres. El GIAN ha accedido a los nidos, encontrando un pollo muerto, un huevo entero y restos de cáscaras de huevo, que serán analizados para determinar las causas de los fracasos. pic.twitter.com/EkouRRH1gB
— Basozainak / Guarderío de Medio Ambiente (@Guardas_na) May 17, 2024
UNA ESPECIE CON BAJA TASA DE REPRODUCCIÓN
El quebrantahuesos es una especie muy longeva. Su supervivencia se basa en compensar su baja tasa de reproducción con una larga esperanza de vida. Cada año el celo comienza a finales del otoño y, si todo se desarrolla bien, los pollos nacidos entre febrero-abril no llegan a volar hasta julio-agosto del año siguiente. Cuando logran volar, superando caídas desde el nido y otras causas naturales que a menudo los malogran, los pollos dejan el nido e inician su dispersión juvenil. A los 7 años alcanzan su edad reproductiva y, habitualmente, regresan a criar a sus territorios de origen.
Actualmente, apenas en el 30% de los territorios ocupados en Pirineos se concluye la reproducción, según informa el Gobierno de Navarra.
PROYECTO INTERREG-POCTEFA ECOGYP
El quebrantahuesos es una de las especies que ha sido objeto de estudio en el proyecto Interreg-Poctefa ECOGYP 'Servicios ecosistémicos, rapaces necrófagas y hábitats', junto con alimoche común, buitre leonado y buitre negro, como necrófagas estrictas; y el milano real, como necrófago facultativo.
ECOGYP se ha desarrollado entre 2017 y 2019 y, en el tramo final del cierre del proyecto, han elaborado y editado en formato digital dos publicaciones que resumen importantes aspectos del trabajo. Se trata de Servicios ecosistémicos, rapaces necrófagas y hábitats,que recoge los principales resultados y conclusiones del proyecto ECOGYP, y de “Identificación y caracterización de hábitats pascícolas utilizados por aves necrófagas”, destinado a la realización de una cartografía y caracterización de los hábitats utilizados por estas especies (pastizales/matorrales) en dos zonas piloto de gestión ganadera: en la Zona Especial de Conservación (ZEC) Sierra de Ugarra y en la Sierra de Sarbil.
En el proyecto ECOGYP (2017-2019), las regiones de ambos lados del Pirineo han trabajado en el desarrollo de un marco técnico conjunto para la gestión sostenible de aves rapaces, y para reforzar los vínculos entre los actores pirenaicos y estas especies emblemáticas del patrimonio natural. El trabajo conjunto de tres años se ha dedicado a proteger el hábitat de las rapaces necrófagas, actualmente amenazadas; realizando el estudio del estado actual de sus poblaciones, la modelización de sus perspectivas futuras, el análisis del uso que hacen del espacio y la caracterización de los hábitats que utilizan.
También se ha trabajado la relación entre las personas y las rapaces necrófagas: identificando y corrigiendo las presiones y amenazas, todas antrópicas, que sufren estas especies; y también poniendo en valor y fortaleciendo los lazos entre las personas y los buitres, influyendo de manera positiva en la cohabitación entre ambos. En este sentido se ha realizado un análisis económico de los servicios ecosistémicos ligados a las rapaces necrófagas y se ha trabajado en varias líneas para poner de relieve la positiva interrelación existente entre las aves necrófagas y la actividad ganadera tradicional.
El Proyecto ECOGYP, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Rural (FEDER), fue liderado por Gestión Ambiental de Navarra, Sociedad Pública del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra y en él participaron como socios Gobierno de Aragón, Diputación Foral de Álava, Fundación HAZI-Diputación Foral de Gipuzkoa, Ligue pour la Protection des Oiseaux (LPO/BirdLife) y Fundació Catalunya La Pedrera como asociado a GAN.