Tres recetas con un toque italiano (que no lo es tanto)

Pavo a la milanesa preparado 'a la napolitana', unos huevos a la florentina, es decir, con espinacas, y una merluza rebozada 'a la romana' sin ser ella nada de eso...

Imagen de la bandeja de lomos milanesa con mozzarella, guisantes y albahaca
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Imagen de la bandeja de lomos milanesa con mozzarella, guisantes y albahacaSara Nahum
Imagen de la bandeja de lomos milanesa con mozzarella, guisantes y albahaca

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Sara Nahum

Actualizado el 09/06/2020 a las 13:30

La vida está llena de bulos, de teorías de las conspiración, de falsas leyendas que van pasando de generación en generación hasta que se asientan como una realidad. Como esas anécdotas que has oído a tus amigas tantas veces que ya las cuentas como si fueran tuyas. Y juras y perjuras que tú también estuviste ahí y lo dices tan convencida que pasas a la historia como parte del relato. Y así se van escribiendo nuestras memorias, viviendo cosas que ni siquiera existieron. Imagino que algo así ha pasado en la gastronomía desde el principio de los tiempos. Que ni la ensaladilla rusa era de Rusia ni en Cuba han tomado jamás arroz a la cubana, por mucho que nos empeñemos en sentir el plátano como algo tan exótico. Del plato principal de hoy cuenta la leyenda que se creó por pura casualidad (así suelen empezar todas estas historias gastronómicas). Imagino que es parte de la gracia. Cuentan que un cliente habitual de un restaurante de Buenos Aires, pidió un filete empanado, es decir, a la milanesa. Un cocinero sin querer quemó el rebozado. Como no había otro filete para hacerle decidió quitar el pan rallado quemado y cubrir la carne con tomate y queso. Lo siguiente ya lo saben, un cliente impresionado bla bla. El restaurante se llamaba Nápoli, una doble vuelta italiana con tirabuzón, así que a las recetas con esta base de tomate y queso se les comenzó a llamar “a la napolitana”. He aquí entonces un filete milanesa a la napolitana. Ma che bella cosa! Así que hoy, con la excusa, tres recetas con apellidos italianos: florentina, romana... Para nosotros “a la florentina” significa que lleva espinacas y para nuestros vecinos mediterráneos simplemente que es una receta de Florencia. Y no esperen en su capital pedir unos calamares a la romana y que estén rebozados... Pero yo tampoco estuve jamás en aquella fiesta en la que Beckham nos invitó a copas y siguen preguntándome por ella. Guárdenme el secreto.

 

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