Un bar, una historia
Una esquina para degustar los fritos con tranquilidad
El establecimiento ofrece pintxos, raciones y bocadillos. Instalado en el barrio pamplonés de Iturrama desde hace 37 años, sus clientes habituales suelen pedir el frito de gamba


Actualizado el 04/07/2020 a las 10:24
De toda la vida“. Es la expresión más repetida por Manolo Gómez García, de 53 años, cuando describe su establecimiento: Bar Eder. Tanto Gómez como el otro socio, César Robles Lezaeta, de 51, empezaron a trabajar en el local muy jóvenes. Ninguno alcanzaba la mayoría de edad. Fue el hermano mayor de Robles el que tomó las riendas del negocio hace 37 años cuando, rememora Manolo Gómez, “aún empezaba Iturrama”. Pero en 1994, el dueño decidió dar un cambio radical en su vida y se marchó a vivir a Ecuador, por lo que él y César Robles asumieron el mando.
El bar, bautizado como Eder por su significado en euskera (bonito, hermoso), se encuentra en una esquina en el bloque 34-36 de la calle Iturrama, y tiene una decena de mesas en la terraza. Se trata de un negocio de los que han visto aumentar y envejecer a las familias del barrio. Y a los propios empleados. La cocinera, Olga Beaumont Esandi, maneja los fogones desde hace dos décadas, tiempo que le ha servido para afianzar sus recetas de fritos caseros. “Llevamos toda la vida haciendo el mismo tipo de fritos y a la gente le encanta”, asegura Gómez.
El relevo generacional, sin embargo, no está asegurado. “Nuestros hijos han tenido la suerte de poder estudiar y no hemos querido meterlos aquí”, admitía el socio de mayor edad.
La clientela, a la que Gómez y Robles llama por sus nombres de pila, es “sobre todo gente de unos 50 o 60 años”, según indica Manolo Gómez: “Son todo gente del barrio, que vinieron a vivir aquí de jóvenes”. La actividad del bar se concentra a la hora del vermú, el mediodía y la tarde. Sirven pintxos, raciones, tostadas, bocadillos y platos combinados.
Pero la receta estrella, por ser la que más pide el público, es la del frito de gamba. “Es una cosa muy curiosa. Aquí les gusta comerse la gamba sola”, revela Gómez. El secreto, añade, está en utilizar producto “de mucha calidad”. Para César Robles, la clave también se encuentra “en el trato, los vinos y el ambiente maduro”.
Dirección: Calle Iturrama, 34-36. Pamplona.
Horario: de lunes a domingo, de 9 a 16 h, y de 19 a 24 h.
Teléfono. 948 25 81 63
Especialidad: pintxos y fritos
Precios: una caña, dos euros; un frito, dos euros.
Ingredientes del frito de gamba: una gamba, harina y huevo.