¿Son realmente necesarios los yogures con proteínas para el rendimiento físico?
El consumo de lácteos ricos en proteínas ha crecido de forma espectacular


Publicado el 17/10/2025 a las 08:58
Cada vez más personas incluyen en su dieta yogures, batidos y leches “enriquecidos con proteínas”, convencidas de que duplicar el contenido proteico mejora la salud o el rendimiento físico. Pero, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), esta creencia no siempre es cierta. De hecho, consumir proteínas en exceso puede ser contraproducente y, además, supone pagar hasta un 80% más por productos que muchas veces no son necesarios.
UN BOOM EN LOS SUPERMERCADOS
El consumo de lácteos ricos en proteínas ha crecido de forma espectacular. Solo en 2023, la oferta de este tipo de productos aumentó un 26%. Yogures tipo Skyr, leches fermentadas, batidos proteicos y quesos “light” o bajos en grasa llenan los estantes con mensajes que prometen energía, saciedad y músculos más firmes.
Sin embargo, OCU advierte que la verdadera necesidad de estos productos no está tan clara. Aunque las proteínas son esenciales, una dieta equilibrada suele cubrir perfectamente los requerimientos del cuerpo, incluso en personas que practican deporte con frecuencia. Por eso, antes de pagar más por un producto con la etiqueta “+Proteína”, conviene saber cuánto necesitamos realmente.
CUÁNTA PROTEÍNA NECESITA EL CUERPO
Las proteínas son imprescindibles para el organismo: forman músculos, tejidos, enzimas y hormonas. Sin embargo, su consumo debe mantenerse dentro de ciertos límites.
Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), un adulto promedio necesita 0,83 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día, lo que equivale a unos 60 gramos diarios para una persona de 70 kilos.
Los deportistas pueden requerir algo más: entre 1,2 y 1,7 gramos por kilo al día, dependiendo de la intensidad del ejercicio. Esto significa que un deportista de 70 kilos necesita entre 84 y 119 gramos diarios, una cantidad que puede cubrirse fácilmente con una dieta variada.
Superar los 2 gramos de proteína por kilo de peso no aporta beneficios extra y puede incluso dañar los riñones, ya que el exceso genera más desechos nitrogenados que el cuerpo debe eliminar.
EL EXCESO DE PROTEÍNAS NO MEJORA EL RENDIMIENTO
Uno de los grandes mitos alimentarios es pensar que cuanto más proteína se consuma, más músculo se gana. OCU aclara que esto es falso.
Tomar más proteínas de las necesarias no incrementa el rendimiento físico ni el desarrollo muscular. El cuerpo solo puede aprovechar una cantidad limitada, y el exceso se transforma en energía o se elimina, lo que supone un trabajo extra para los riñones.
Además, un consumo elevado puede alterar el metabolismo y aumentar la oxidación de proteínas, por lo que no tiene sentido consumir más de lo que el cuerpo puede procesar.
¿SON NECESARIOS LOS YOGURES Y BATIDOS RICOS EN PROTEÍNAS?
Los lácteos enriquecidos con proteínas están de moda, pero no son imprescindibles. Estos productos incluyen versiones desnatadas de leches, yogures, batidos o quesos frescos que contienen casi el doble de proteínas que sus equivalentes normales.
Por ejemplo, un yogur proteico puede pasar de 4 o 5 gramos de proteína a más de 14 por unidad, mientras que un vaso de leche enriquecida puede contener 12 gramos en lugar de 8.
Esto los convierte en productos “alto en proteínas” según la normativa europea, pero también en opciones más caras y con frecuencia menos naturales, ya que muchos incluyen edulcorantes, aromas artificiales o fosfatos, aditivos que OCU considera “no recomendables” si se consumen con regularidad.
EL COSTE: HASTA UN 80% MÁS CAROS
El principal inconveniente de estos productos es su precio elevado.
Según OCU, una dieta con tres raciones diarias de lácteos enriquecidos (leche, yogur y queso fresco) puede costar casi el doble que la versión tradicional. Mientras las tres raciones normales cuestan alrededor de 1,50 euros al día, las enriquecidas pueden superar los 2,70 euros.
La diferencia no se justifica, ya que la cantidad de proteínas obtenida con los lácteos tradicionales ya cubre entre un tercio y la mitad de las necesidades diarias. En cambio, con los productos “+proteína”, apenas se alcanza algo más de la mitad, lo que demuestra que la mejora es mínima frente al aumento de precio.
CON UNA DIETA EQUILIBRADA YA TIENES SUFICIENTE PROTEÍNA
Una persona que tome un vaso de leche, un yogur natural y una porción de queso fresco al día ya cubre un tercio de sus necesidades proteicas, incluso si practica deporte.
Con los productos enriquecidos, se alcanza aproximadamente la mitad del total diario. Si además se incluyen alimentos como carne, pescado, huevos, legumbres o frutos secos, no hay carencia alguna.
Por tanto, los lácteos proteicos no son necesarios en una dieta normal. Pueden ser una alternativa puntual, pero no deben considerarse imprescindibles ni mágicos.
MÁS MARKETING QUE SALUD
La OCU concluye que los lácteos enriquecidos con proteínas no aportan ventajas reales para la mayoría de las personas. Son productos saludables si se consumen con moderación, pero su precio elevado y la presencia de aditivos los hacen menos atractivos frente a las opciones tradicionales.
En definitiva, duplicar la cantidad de proteínas en tu yogur no te hará más fuerte ni más sano.
Si llevas una alimentación equilibrada, ya obtienes toda la proteína que necesitas, sin pagar de más ni sobrecargar tu organismo.
