Consumo
Así es la ley de desperdicio alimentario 2025: en qué consiste y cómo afecta a los restaurantes
Descubre cómo afecta la legislación a restaurantes, bares y el desperdicio en España


Publicado el 27/03/2025 a las 08:53
La reciente aprobación de la Ley de Desperdicio Alimentario en España marca un hito en la lucha contra el despilfarro de alimentos. Esta iniciativa entró en vigor el pasado 20 de marzo de 2025, después de un largo proceso legislativo que inició en la legislatura anterior. La normativa persigue ambiciosos objetivos como la reducción, para el año 2030, de un 50% de los residuos alimentarios en el ámbito doméstico y minorista, y un 20% de las pérdidas durante la producción y distribución.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cada año se desperdician en el mundo cerca de 1.300 millones de toneladas de comida. En España, los datos del Ministerio de Agricultura de 2023 indican un desperdicio de casi 1,3 millones de toneladas. Este panorama ha impulsado la creación de medidas concretas dirigidas principalmente a sectores como el de la hostelería, buscando un uso eficiente y sostenible de los recursos alimentarios.
REPERCUSIONES PARA EL SECTOR DE LA HOSTELERÍA
Con la aprobación de la ley, los restaurantes y bares deberán permitir que sus clientes se lleven a casa las sobras de comida sin coste alguno. Esto significa que, además de no poder cobrar por los envases, estos deberán ser sostenibles, cumpliendo con normativas para reducir el uso de plásticos de un solo uso. La obligación incluye también la visibilidad de esta opción en cartas y menús, asegurando que los clientes conozcan sus derechos desde el momento en que ingresan al establecimiento.
Otra medida relevante para la hostelería es la promoción del consumo de productos de temporada y proximidad, lo que no solo apoya a la economía local, sino que también minimiza el desperdicio. Esto se debe a que los alimentos locales mantienen su frescura por más tiempo al no tener extensas cadenas de transporte que reduzcan su vida útil.
FOMENTAR EL CONSUMO RESPONSABLE
Además, los establecimientos se verán animados a facilitar la venta de productos considerados 'feos' o poco estéticos, dándole un mayor valor a aquellos alimentos que tradicionalmente se relegarían a otros usos, como la elaboración de zumos o piensos, o directamente al desperdicio. Esta medida pretende cambiar la percepción de los consumidores sobre la apariencia de los alimentos, promoviendo la idea de que lo importante es su calidad y no su estética.
MEDIDAS COMPLEMENTARIAS
Para completar su enfoque integral, la ley establece prioridades sobre el destino de los alimentos en riesgo de desperdicio. Se busca que, antes de ser desechados, los alimentos se donen a organizaciones no gubernamentales, respetando su aptitud para el consumo humano. Si esta posibilidad no es viable, los alimentos se destinarán a transformación en productos consumibles como zumos o mermeladas.
En última instancia, para aquellos alimentos no aptos para consumo humano, se priorizará su uso en la alimentación animal, en confección de piensos, reutilización en otras industrias o, finalmente, para compostaje o producción de biocombustibles.
IMPACTO DE LA LEY EN LA SOSTENIBILIDAD DEL SECTOR
La ley introduce no solo cambios operativos, sino también una nueva mentalidad de aprovechamiento sostenible de los recursos en el sector hostelero. Con un enfoque en la sostenibilidad ambiental y económica, el objetivo es reducir significativamente cifras tan alarmantes de desperdicio, beneficiando tanto a la sociedad como al planeta. Empresas grandes deberán colaborar con ONG para desarrollar estrategias específicas.
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