Prevención
La Real Sociedad Canina avisa de la "inquietud" que puede generar el eclipse en los animales e insta a no poner gafas a los perros
Avisa de que la oscuridad repentina y las aglomeraciones "pueden generar inquietud en algunos animales"


Actualizado el 06/08/2026 a las 19:08
La Real Sociedad Canina de España (RSCE) ha avisado de que la oscuridad repentina que se producirá con el eclipse del próximo 12 de agosto y, sobre todo, las aglomeraciones y los cambios de comportamiento de las personas "pueden generar inquietud en algunos animales" y recomienda "no colocar gafas para eclipses a los perros ni obligarlos a mirar directamente al Sol".
Antes el cambio de comportamiento de algunos animales que puede generar la oscuridad repentina, aconseja mantenerlos vigilados y recuerda que los perros "no suelen mirar directamente al Sol por iniciativa propia".
Así, advierte de que "el riesgo puede aparecer cuando se intenta dirigir su atención hacia el fenómeno, sujetarles la cabeza para hacer una fotografía o colocarles unas gafas que no han sido diseñadas para ellos".
"Las gafas homologadas que se comercializan para observar el eclipse están concebidas para las personas y no deben utilizarse en animales", puntualiza la organización, que destaca que, además de causarles incomodidad o estrés, "el perro puede intentar quitárselas, morderlas o ingerir alguna de sus piezas".
La RSCE señala que la mayoría de los perros "reaccionará más a los cambios que se produzcan a su alrededor por concentraciones de personas, ruido, excitación o alteraciones de sus rutinas, que al propio eclipse".
En este punto, afirma que la oscuridad repentina "puede desconcertar especialmente a aquellos animales que ya presentan ansiedad, miedo al ruido o una mayor sensibilidad a los cambios".
Para disfrutar del eclipse de forma segura, la organización recomienda seguir una serie de pautas y recuerda que atribuir a los perros reacciones o necesidades humanas "puede generarles estrés o situaciones de incomodidad innecesarias".
Así, aconseja no colocarle gafas ni dirigir su mirada hacia el Sol, ya que el perro "no necesita observar el eclipse y no debe ser forzado a hacerlo, tampoco para tomar fotografías"; y mantener una rutina tranquila: "Conviene actuar con normalidad y evitar generar un ambiente de alarma o excitación excesiva".
Asimismo, pide evitar aglomeraciones y, si la observación se realiza en un lugar concurrido, con ruido, tráfico o mucha actividad, "puede ser preferible dejar al perro en casa, en un entorno conocido"; y recuerda que si sale al exterior, debe ir con correa y correctamente identificado para evitar fugas ante un posible sobresalto y anima a prestar atención a posibles señales de estrés, como jadeo excesivo, temblores, gemidos, inquietud o la búsqueda de un escondite pueden indicar que el animal necesita alejarse del ruido y permanecer en un lugar tranquilo.
"Protegerlo también del calor. En pleno mes de agosto, el principal riesgo sigue siendo la temperatura. Es importante disponer de agua fresca, sombra y evitar los paseos durante las horas de mayor calor", agrega la organización.
Según el presidente de la RSCE, José Miguel Doval, "el eclipse no representa en sí mismo una amenaza para los perros". "El verdadero riesgo procede de determinadas conductas humanas y del entorno multitudinario y de agitación que puede generarse alrededor de este fenómeno", afirma.
"Por eso, no debemos obligarlos a participar en la experiencia como si la vivieran igual que nosotros ni atribuirles necesidades que no tienen. Mantener sus rutinas, evitar situaciones de estrés y respetar su comportamiento natural es la mejor forma de protegerlos", subraya.