Reconocimiento
Instituciones científicas homenajean al investigador navarro Mikel Martínez Yoldi, fallecido recientemente
El pamplonés, de 50 años, era una referencia en España en el estudio de virus como el ébola


Publicado el 06/06/2026 a las 18:42
Instituciones científicas como el Instituto de Salud Global de Barcelona Microbiología Clínica han rendido homenaje al médico e investigador navarro Mikel Martínez Yoldi, fallecido recientemente a los 50 años en Pamplona tras una breve enfermedad. Martínez Yoldi era una referencia en España en la investigación de virus como el ébola.
Nacido en Pamplona, licenciado en Medicina por la Universidad de Navarra (1999) y doctorado por la Universitat de Barcelona (2011), Mikel Julián Martínez Yoldi se especializó en Microbiología en el prestigioso Hospital Clínic de la capital catalana. Durante una estancia en en el INSERM de Lyon (Francia) entre 2005 y 2009, se conviritió en un relevante experto contra virus de alta relevancia como el ébola. Ha desarrollado su carrera como especialista sénior en el Clínic de Barcelona, un centro público universitario de referencia global, fundado en 1906, que destaca por combinar la asistencia médica de vanguardia con la investigación biomédica y la docencia y sirve como centro terciario de alta complejidad para pacientes de toda España y Europa. Era director clínico del Centro de Diagnóstico Biomédico, que es la entidad que agrupa a todos los laboratorios del Clinic, con unos 400 colaboradores, de los cuales unos 100 son facultativos de diferentes especialidades. También ejercía como profesor asociado en la Universidad de Barcelona. Su investigación se centró en arbovirus, virus emergentes y causas infecciosas de mortalidad en países de renta baja. En 2014, cuando murió un misionero español que enfermó de ébola en Liberia y fue repatriado a España, Martínez Yoldi, que estaba casado y tenía do hijos, explicaba en una entrevista a Diario de Navarra que el riesgo de una infección de ébola en un país occidental era “muy bajo” y abogaba por apoyar a los equipos médicos que trabajaban en África y por invertir en investigación.
“Mikel era una persona comprometida, generosa y apasionada por su trabajo. Su amplia experiencia, su rigor científico y su cercanía hacían de él un colega y un referente invaluable para todos los que tuvimos la suerte de trabajar a su lado. Su ausencia se sentirá profundamente”, señala un comunicado del Instituto de Salud Global de Barcelona, una institución nacida de la alianza entre la Fundación La Caixa e instituciones académicas y gubernamentales para contribuir al esfuerzo de la comunidad internacional y afrontar los retos de la salud en un mundo globalizado.. “Su legado perdurará”, señalaba también en un tuit la Sociedad Catalana de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica.