x

Nos gustaría enviarte las notificaciones para las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
NASA

La NASA quiere volver a la luna "lo más rápido posible" por la competencia de China e India

La política del presidente Donald Trump de 'América Primero' puede ser uno de los impulsos que hacían falta para relanzar una carrera espacial

Neil Armstrong escribió su famosa frase antes de despegar

Neil Armstrong, sobre la superficie lunar.

ARCHIVO
Actualizada 15/02/2019 a las 15:00
  • Europa Press. Madrid
A+ A-

La NASA quiere regresar a la Luna cuanto antes. Aunque han pasado 42 desde que la última misión norteamericana aterrizó en el satélite de la Tierra, el interés de otras potencias en cumplir misiones allí, ha vuelto a despertar el interés de la Casa Blanca para seguir siendo los 'número 1' en el espacio. De hecho, está dispuesta a impulsar lo antes posible otra misión a este astro que muchos han considerado otro continente más de nuestro planeta.

La política del presidente Donald Trump de 'América Primero' puede ser uno de los impulsos que hacían falta para relanzar una carrera espacial y evitar que otras potencias pasen por delante de Estados Unidos en esta área, de la que ha sido, y sigue siendo, pionera. Según el prestigioso rotativo local 'The Washington Post', a finales de este año y cuando se cumple el 50 aniversario del primer aterrizaje lunar en el Apolo, se planean dos misiones lunares más, una por la India y otra por China.

Este jueves, el administrador de la NASA, Jim Bridenstine, anunció que la agencia espacial estadounidense tiene la intención de asociarse con el sector privado para conseguir aterrizar una nave estadounidense en el satélite este año mismo año. Durante el apogeo de la Era Espacial, los Estados Unidos y la Unión Soviética abrieron un camino frenético hacia la superficie lunar, y aterrizaron casi 20 naves espaciales en la Luna entre 1966 y 1976, incluidos los seis astronautas del Apolo de la NASA.

El público y los políticos fueron perdiendo interés después de la última de estas misiones, cuando una sonda robótica soviética recuperó seis onzas de suelo lunar. En los últimos 42 años solo una nave aterrizó en la superficie lunar: el Chang'e 3 de China en 2013. Sin embargo, la luna, a menudo conocida como el octavo continente, es de nuevo el centro de una carrera espacial revitalizada que, como cualquier buen reestreno de película, presenta un nuevo reparto de personajes y novelas con la presencia de China, India o Israel.

El gigante asiático consiguió aterrizar este 3 de enero por primera vez en la historia una nave espacial en el otro lado de la Luna. En febrero, una nave israelí destinada a la Luna está programada para ser lanzada desde Cabo Cañaveral, Florida. Si tiene éxito, haría de Israel el cuarto país, después de Estados Unidos, Rusia y China, en conseguir aterrizar una nave espacial en la superficie lunar.

La administración de Trump ha dicho que el regreso al satélite es una prioridad máxima. Y la NASA ha anunciado este mes un plan para desarrollar naves espaciales capaces de llevar a los humanos a la superficie lunar para el 2028. Ese es un paso clave, dice la NASA, en la construcción de una presencia permanente en la Luna y cerca de ella. "Esta vez, vamos a la luna, en realidad nos vamos a quedar", dijo Bridenstine.

"No vamos a dejar banderas y huellas", ha destacado. Al igual que la carrera espacial de la Guerra Fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, la nueva actividad lunar está alimentada por el orgullo nacional y la búsqueda de descubrimientos científicos en un concurso de alto nivel entre los diferentes países con capacidades económicas y tecnológicas para financiar el proyecto, como Estados Unidos y China. Según 'The Washington Post', una de las motivaciones de esta nueva fase de la Era Espacial es la "codicia".

En este sentido, asegura que un número creciente de corporaciones se está beneficiando de las nuevas tecnologías y los partidarios ricos persiguen el sueño, aunque aún no está comprobado, de que se puede construir un negocio lucrativo en la Luna y en el espacio profundo extrayendo los metales y los recursos de otros astros.

La luna está atrayendo a inversionistas y exploradores de la misma manera en que una vez conquistó a miles de pioneros con la promesa del tierras y de un futuro en el oeste del país. Como resultado, han surgido varias compañías de prospección lunar con planes para hacer llegar naves espaciales a la Luna en los próximos años. Para muchos otros, esta idea es una quimera o un canto de sirena que hará fracasar a muchas empresas. No obstante, y aunque casi con seguridad eso será cierto, las conquistas se han logrado casi siempre contra todo pronóstico y con el impulso de la ilusión y de la valentía de enfrentarse a un fracaso pronosticado.

El secretario de Comercio, Wilbur Ross, que ha estado trabajando para reducir las regulaciones en la industria espacial, es uno de los principales defensores de la teoría de que el espacio, y en particular la Luna, podría ser un motor económico, impulsado por la minería y otras actividades. "El espacio ya es un negocio de 340.000 millones de dólares. Creemos que será de miles de millones de dólares dentro de muchos años", dijo Ross en una entrevista con 'The Washington Post el año pasado'.

"El espacio es la próxima frontera verdaderamente enorme y una gran oportunidad para Estados Unidos", pronosticó el secretario de Comercio y multimillonario estadounidense. Los científicos creen que los recursos en la Luna están cerca de la superficie pero la dificultad estriba en los caro que es llegar y en que no es fácil liberarse de la gravedad de la Tierra. Para hacer eso, los cohetes necesitan una enorme cantidad de propelente.

El cohete Saturno V que llevó a los astronautas del Apolo a la luna era un gigante imponente, más alto que la Estatua de la Libertad. Pero sobre todo, era propulsor, completamente cargado de combustible, en la plataforma de lanzamiento, el 85 por ciento de su masa era propelente. Lo mismo con el transbordador espacial. De hecho, la mayoría de los cohetes son proyectiles que contienen el combustible necesario para generar la enorme energía para llegar a la órbita.

Por el contrario, solo alrededor del 4 por ciento de la masa de un automóvil es combustible. Y es que, ir a espacio es como hacer un viaje por todo el mundo pero sin estaciones de servicio donde repostar, por lo que se necesita llevar todo el combustible a bordo. La NASA, desde que Trump llegó a la Casa Blanca, ha vuelto a posicionarse en la carrera espacial.

El primer acto del Consejo Nacional Espacial reconstituido dirigido por el vicepresidente Mike Pence fue declarar un regreso a la Luna en asociación con el sector privado. La NASA recientemente dio un primer paso al anunciar que nueve compañías habían sido elegidas para competir en llevar a cabo experimentos científicos en la superficie lunar, con el objetivo de aterrizar tan pronto como este año.

Además de esos pequeños lanzadores, la agencia espacial está buscando naves espaciales capaces de llevar a la gente a la superficie como parte de su plan para construir lo que llama la Puerta de enlace, una nave espacial que permanecería en órbita alrededor de la Luna. En un anuncio a principios de febrero, pidió a las compañías espaciales que construyan módulos de aterrizaje capaces de hacer volar astronautas a la superficie para el 2028.

La NASA y el Pentágono han invertido miles de millones de dólares en compañías como SpaceX de Elon Musk, ayudándoles a desarrollar cohetes para lanzar satélites y suministros en lo que se conoce como órbita terrestre baja.

Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra