Una calculadora predecirá el riesgo personalizado de sufrir cáncer de mama en cinco años
Comienza en España el prime estudio que recopila datos de mujeres de 14 autonomías para crear una herramienta que afine el diagnóstico en los programas de cribado


Publicado el 21/07/2026 a las 08:38
Tres institutos especializados en investigación sanitaria han anunciado el inicio del primer estudio que se realiza en España destinado a recopilar datos de mujeres que pondrán a prueba una herramienta capaz predecir qué probabilidad de desarrollar un cáncer de mama tiene una mujer en un plazo de cinco años. El proyecto implicará a residentes de 14 comunidades autónomas, tanto sanas como enfermas, y culminará con la creación de una suerte de calculadora que servirá de apoyo en los programas de cribado ya existentes, con el fin de personalizar la vigilancia y la atención a la población de riesgo.
Hasta ahora, los citados programas preventivos consisten en la realización de mamografías ofrecidas por el Sistema Nacional de Salud a mujeres, según su edad y antecedentes familiares. Y estos siguen siendo, hasta el momento, la mejor manera de detectar precozmente un cáncer de seno. Pero el objetivo ahora añadir instrumentos que aporten más precisión. Se trataría de demostrar cómo "un modelo estadístico sería capaz de predice el riesgo de cada mujer en función de su estilo de vida, su genética y sus características mamográficas", anotan desde el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), uno de los organismo implicados en el programa.
Ahí es donde entra el trabajo de investigación que ahora comienza, presentado este lunes bajo el nombre de 'MamoRisk'. Los investigadores responsables del mismo quieren, por un lado, dotar a esta herramienta de información suficiente para tener la seguridad de que el nuevo modelo funciona. De ahí la recopilación masiva de datos. Y, por otro, necesitan demostrar que la calculadora acierta en la práctica.
Así, deberá pasar con éxito el periodo de prueba en el que se cotejen sus 'predicciones' con los datos reales de las mujeres que participan en el estudio. Esto resulta imprescindible si lo que se pretende es "emplearlo en los programas de cribado del cáncer de mama en la población", que "podrían mejorar sustancialmente la detección precoz", anotan desde el CNIO.
¿CÓMO FUNCIONARÁ?
La primera fase consiste en la recopilación de datos personales de 10.000 mujeres residentes en Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Asturias, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Cataluña, La Rioja, Comunidad Valenciana y Canarias. En total se invitará a participar en el estudio a 4.000 mujeres en tratamiento por la enfermedad y a otras 6.000 sanas, elegidas de forma aleatoria. Todas deberán haber sido sometidas a seguimientos durante la menos seis años en los programas de cribado de las comunidades autónomas para poder cotejar su evolución.
Así, con la información epidemiológica (sus hábitos de vida, por ejemplo) y la genética (obtenida de una muestra de saliva), se les aplicará el modelo estadístico alimentado con análisis genéticos y de imágenes mediante que utiliza la Inteligencia Artificial para arrojar una probabilidad.
Al contar con mujeres cuyo seguimiento ha sido real a lo largo de los años, se podrá comprobar si la predicción realizada por la calculadora fue acertada o no. Si acertó al decir que una mujer concreta tenía riesgo de desarrollar un tumor en tres años y ciertamente así fue, o no.
Esta es la forma empírica de probar sobre el terreno una herramienta que, de demostrarse su eficiencia, se comenzará a emplear en los programas de cribados de cáncer ya existentes en las comunidades autónomas. Cuando la herramienta detecte una mujer con más probabilidad de enfermar, ésta podrá ser objeto de un seguimiento mucho más intenso, con el fin de aplicar medidas preventivas dirigidas y personalizadas.
FINANCIACIÓN EUROPEA
El proyecto está liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS). En el plano internacional, destaca la colaboración del catedrático de Predicción de Riesgo de Cáncer de la Universidad de Cambridge, Antonis Antoniou.
Desde el IDIS, Manuela Gago coordina la selección y el reclutamiento de las participantes, y recoge los datos clínicos. En el CNIO, Anna González-Neira y Guillermo Pita realizan el estudio genético de las participantes y estiman su riesgo genético de desarrollar cáncer de mama. José Esteban Castelao, del IISGS, aplica la inteligencia artificial al análisis de mamografías.
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) financia MamoRisk con 1,2 millones de euros procedentes de fondos públicos del programa europeo NextGenerationEU, a través de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).