Qué es la violencia obstétrica: definición, datos en España y qué dice la OMS
La OMS insta a los gobiernos a dedicar más recursos a la investigación de este tipo de violencia


Actualizado el 09/09/2021 a las 09:04
Según la OMS, la violencia obstétrica es aquella que sufren las mujeres durante el embarazo o el parto al recibir un maltrato físico, humillación y abuso verbal, o procedimientos médicos coercitivos o no consentidos. La OMS también incluye en las acciones de este tipo de violencia la no obtención de un consentimiento informado, la negativa a administrar medicamentos para el dolor, un descuido de la atención o violaciones graves de la intimidad.
No existe consenso con respecto a su definición pero sí se coincide en que la violencia obstétrica es cualquier práctica que no mire por un parto respetuoso. El Observatorio de Violencia Obstétrica de España la define como el desconocimiento de las necesidades emocionales de la madre y del bebé en cualquier momento del embarazo, del parto y del puerperio inmediato, así como de la autoridad y autonomía que la mujer tiene sobre su sexualidad, su cuerpo y sus bebés y las posturas, ritmos y tiempos que requiere el parto.
En España ha habido casos de este tipo de violencia y algunos de ellos han sido contemplados por los tribunales. En febrero de 2019, el Tribunal Superior de Justicia de Navarra condenó a Salud a indemnizar a una mujer por mala praxis en su parto y, en julio de 2020, el Tribunal Supremo estimó que las lesiones en un parto no son accidente laboral.
Sin embargo, la violencia obstétrica no siempre ha sido tenida en cuenta y es por eso por lo que la situación en España es alarmante. Los datos disponibles en febrero de 2021 muestran que casi un 40% de mujeres han sufrido este tipo de violencia. Un 44,4% considera que fue sometida a procedimientos innecesarios o dolorosos y, entre ellas, el 83,4% no había aceptado esas prácticas mediante un consentimiento informado.
RECOMENDACIONES DE LA OMS
La Organización Mundial de la Salud insta a los gobiernos a dedicar más recursos a la investigación de este tipo de violencia para así poder darle una definición en la que se expliquen cuáles son las consecuencias en las experiencias de las mujeres. Además, indica la necesidad de iniciar y respaldar programas para mejorar la calidad de la atención de la salud materna en los que el respeto sea el elemento central.
También resalta la necesidad de generar datos sobre las prácticas de atención respetuosa e irrespetuosa para continuar estudiando y mejorando la situación. Y para ello cree imprescindible involucrar a todas las partes interesadas.
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